CD Valdivia derrotó a ABA Ancud en el comienzo de la Liga Saesa

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Tras alzarse con el título de Campeón del Básquetbol Chileno, la dirigencia del Club Deportivo Valdivia decidió dar un salto de calidad en la actividad. Primero, fue en el armado del plantel, reuniendo a varias de las principales figuras del cesto nacional, comandadas por Erik Carrasco, Sebastián Suárez y Cristopher Altaner, figuras de la plantilla 2015.

Y tras reforzar generosamente al plantel, era tiempo de entregar una mejor experiencia a los hinchas del equipo. Por eso, además de vender abonos para 1000 seguidores, con asiento asegurado en la Catedral, en todos los partidos oficiales del club; se decidió que cada partido del CDV se convertiría en una fiesta. “Se dispuso de iluminación de alta tecnología, amplificación y animación de primer nivel, montando un espectáculo adicional al que da nuestro equipo, para nuestros seguidores”, explicó el colaborador del directorio del CDV en cuestiones operativas, Max Rodríguez.

En el primer partido de la temporada, los esfuerzos de los directivos fueron premiados por el público. A los más de 900 abonados ya inscritos, se sumaron unos 1500 hinchas del basquetbol, que disfrutaron del despliegue de tecnología en torno al deporte, para convertir cada cita en nuestra Catedral en una fiesta inolvidable.

TRIUNFO SIN APELACION

En lo deportivo, el CDV tuvo un debut contundente en la temporada 2016 de la Liga Saesa, y se impuso a ABA Ancud por 95-78, para el disfrute de la notable asistencia que se dio cita en el Coliseo Antonio Azurmendy, y que no se veía tal vez desde la Libsur de la década pasada en algunos memorables clásicos ante Osorno o Llanquihue.

Alrededor de 2.500 espectadores presenciaron un espectáculo de calidad. La campaña de abonados rindió frutos y la expectación por la presentación oficial del equipo hizo el trabajo restante para redondear un debut en sociedad como muchos esperaban en la Catedral.

Pero las cosas no fueron fáciles para el Campeón. Los chilotes fueron un duro rival especialmente en la primera parte donde inusuales porcentajes desde la tercera dimensión mantenían equiparadas las acciones, pero que a la vez hacían presagiar que una vez que ese argumento del juego volviera a números normales, la balanza comenzaría progresivamente a inclinarse a favor de la escuadra de Córdoba.

El 26-28 a favor de Ancud en el primer cuarto reflejaba en las estadísticas un generoso 5 de 6 en triples para los visitantes. El juego de Valdivia no era del todo fluido y desconcentraciones en defensa ponían un tanto cuesta arriba un partido que a pesar de todo estaba a la mano. A pesar de no darse la posibilidad de correr la cancha como a los valdivianos más les gusta, la variedad de vías para llegar al gol igualmente comenzaron a marcar diferencias: tanto Pablo Coro, como Erik Carrasco y David González sostuvieron la ofensiva en los momentos en que Isla y Rosenberg accionaban con dificultad en la pintura rival por la alta congestión que los celestes imponían y que muchas veces complementaban con roces no cobrados por los jueces. Paso a paso se estructuró una pequeña ventaja de 49-40 al descanso, lo que ya marcaría una tendencia para la segunda parte.

El tercer parcial mostró pasajes parecidos al primero, y el CDV volvió a exhibir vacilaciones especialmente defensivas que permitieron al visitante meterse de nuevo en el partido. Sin embargo, la carga se acomodó en la ruta en este debut y a la vuelta de 30 minutos de partido la distancia se estiraba en un punto más (17-16) con un 66-56 en el electrónico de la Catedral.

Ni bien comenzado el último cuarto nuestra escuadra sufrió la pérdida de su capitán Erik Carrasco por una confusa acción en la que el referee Claudio Villanueva apreció una agresión sobre Figueroa y resolvió su descalificación del juego. Y en otra confusa secuencia el mismo referee envió a Claudio Naranjo a las duchas tras un encontrón con Christopher Altaner.

La salida de Carrasco supuso una cuota mayor de minutos para Coro en el armado. Y “Corito” cumplió al punto de convertirse en el mejor anotador del juego (23 puntos, 4 de 8 en triples, 7 de 11 en libres). David González con 22 puntos (5 de 8 en triples) se llevó consigo la empatía del público local y buenos números en su debut con el siempre celebrado expediente de los lanzamientos a más de 6,75 mts del aro. “Papita” Isla concretó un más que positivo reencuentro con la hinchada valdiviana marcando 17 puntos y 11 rebotes en sus estadísticas, a lo que sumó el mejor índice de efectividad del juego (34). Finalmente Charles Rosenberg levantó mucho en la segunda parte para aportar con 11 puntos y 6 rebotes y el capitán Carrasco con poco más de 26 minutos en cancha se logró anotar con 13 puntos, 6 asistencias y 7 rebotes.

Y al final, la mencionada expulsión de Naranjo, los problemas de faltas de los chilotes, la lesión de Cristóbal Infante, y un CDV que impuso momentos de buen juego en el último tramo del partido, terminó estructurando una victoria que en los números se ve quizá un poco más expresiva de lo que realmente el campeón logró imponer en el parquet de la Catedral en este estreno en sociedad de esta temporada 2016.

En las próximas dos fechas de Liga Saesa, el Club Deportivo Valdivia enfrentará salidas claves a Puerto Varas (enfrentando a Colegio Alemán) y Castro. El 14 de mayo el Equipo de la Ciudad retornará al Coliseo Antonio Azurmendy, para recibir a la Asociación Temuco – Ñielol.

Publicado por Daniel Arellano
Fuente y foto: Prensa CD Valdivia

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