Deportero del Pasado: Un salto inmortal

Un salto inmortal
Por Daniel Arellano

Hoy quisiera recordar un hito del deporte chileno que para muchos es bastante ajeno, aunque puede que lo hayan escuchado alguna vez. Y esto sucede porque la mayoría de nosotros aún no nacía en 1949, cuando se llevó a cabo esta hazaña.

En una época bastante distinta a la de hoy, donde el fuerte de la información estaba concentrada en los diarios y en la radio, un chileno lograba batir un récord que hasta el día de hoy no ha podido ser superado.

Pero para llegar a este récord, Alberto Larraguibel, por aquel entonces capitán del Ejército de Chile, ya había recorrido un camino bastante fructífero en el ámbito de la equitación. A tal punto de que en 1947 obtenía el título de Maestro de Equitación, con el cual representó a Chile en diversas competencias ecuestres alrededor del mundo.

Y como se llegó a ese instante del salto, que significó la inmortalidad para Larraguibel y su caballo “Huaso”?. En febrero de 1949 se desarrollaba en el Regimiento Coraceros de Viña del Mar, el Concurso Hípico Internacional, en el cual participaban equipos de Bolivia, Colombia y Chile. En las tribunas, nada menos que el Presidente de la República, Gabriel González Videla, seis jueces internacionales y la tripulación del barco escuela francés “Jean d’Arc”.

A la final del salto llegaban Larraguibel en su caballo “Huaso” y el teniente Luis Riquelme en su caballo “Chileno”, ambos empatados. Primero se colocó el obstáculo a 2,14 metros, el cual ambos sortearon, aunque “Chileno” con un poco más de dificultad, ya que lo logró solo al segundo intento (“Huaso” lo había logrado al primer intento).

Luego se colocó el obstáculo a 2,47 metros. “Chileno” no lo logró en ninguno de los tres intentos. “Huaso” se rehusó a saltar en la primera oportunidad. A la segunda oportunidad, derribó el obstáculo. Pero a la tercera oportunidad, Larraguibel y “Huaso” entraban en la historia del deporte chileno, al pasar el obstáculo sin problemas. Eran las 17:59 horas del 5 de Febrero de 1949. Chile tenía un récord depórtivo que hoy, a 60 años de la gesta, aún no ha podido ser desbancado.

En una entrevista realizada en 1979 por la periodista María Angélica de Luigi, se le preguntó a Larraguibel si creía que era imposible que este récord fuera batido alguna vez. Su respuesta fue la siguiente: “No. Yo estoy convencido de que es posible. Sólo es necesario que se dé, como se me dio a mí, esa armonía perfecta de caballo y jinete, de equilibrio y velocidad, y que haya otro hombre dispuesto a lanzar su corazón por encima del obstáculo e irlo a buscar, sin vacilaciones, al otro lado” (Wikipedia).

Si tienen la opción de ir al Museo Histórico Militar, ubicado acá en Santiago, verán que en un sector del segundo piso se encuentra una foto gigante del salto de Larraguibel, y un poste que marca los 2,47 metros del salto. Quieren hacerse una idea? Son 3 centímetros más que el alto de un arco de fútbol.

Por esto, y porque nosotros, las nuevas generaciones no debemos olvidarlo, es que este Deportero del Pasado es en homenaje a Alberto Larraguibel y su gran caballo “Huaso”.

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