Gracias, Matador!!!

Hoy al mediodía, los directivos de Universidad de Chile dieron la noticia que ya se presentía desde algún tiempo: Marcelo Salas, uno de los más importantes fútbolistas chilenos de todos los tiempos, se retira del fútbol.

Quedarán en las retinas de miles de hinchas, no solo de la Universidad de Chile sino que en todos aquellos que gustamos del buen fútbol, las imágenes memorables que nos regaló Marcelo Salas, a partir de 1993, cuando debutó en un partido de la U frente a Colchagua, por la Copa Chile.

Inolvidables serán muchos de sus goles, como aquel que marcó en el amistoso en que Chile y Argentina empataron a 3 en el Estadio Nacional, su debút con la Roja, y al frente el mismo Diego Armando Maradona.

También serán inolvidables sus titulos con la U en las temporadas ’94 y ’95, su gran actuación en la Copa Libertadores del ’96 que fue lo que lo catapultó a River Plate, equipo donde lo ganó todo: 3 campeonatos argentinos (Apertura 1996, Clausura 1997 y Apertura 1997) y la Supercopa Sudamericana. Sus actuaciones lo llevaron a obtener el premio al Mejor Fútbolista de Argentina y de América en 1997, demostrando que un futbolista chileno podía triunfar en Argentina, un medio difícil, por excelencia.

Otros recordarán la noche en que brilló en Wembley, sus goles en las Clasificatorias y en el Mundial de Francia ’98, su gran campaña en la Lazio.

Lamentablemente, desde que sufrió una seria lesión cuando defendía los colores de Juventus, su nivel bajó en forma ostensible, por lo que volvió a River Plate en calidad de prestamo y luego al club de sus amores, la Universidad de Chile donde ha jugado hasta hoy, cuando se ha anunciado su retiro de las canchas.

En la Roja jugó hasta fines del 2007, cuando anotó los dos goles en el empate frente a Uruguay en el Centenario de Montevideo, los cuales lo convirtieron en el máximo anotador de todos los tiempos, a nivel de selección adulta, con 37 goles.

Decir que se retira un gran fútbolista es poco. Creo que hoy se retira un grande, un idolo del deporte chileno, que nos dio grandes alegrias y al cual hoy solo nos queda decirle: Gracias, Matador!!!!!.

Escrito por Daniel Arellano