¿Llegó el momento del despegue del tenis femenino chileno?

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La semana pasada el equipo chileno tuvo una de sus mejores actuaciones en la historia de la Fed Cup, la Copa Davis femenina, poniendo nuevamente a esta disciplina en la agenda de los medios deportivos ¿Será este, por fin, el momento del despegue del tenis femenino nacional?.

No es ninguna novedad que el tenis ha dado grandes alegrías a nuestro país, aunque estas han venido más bien por el lado de los varones. Las mujeres, por su parte, han tratado de sobresalir en esta disciplina pero el nulo apoyo económico así como la poca cobertura a sus actuaciones y la poca cantidad de torneos que se realizan, no solo en Chile sino que también en Sudamerica, las mantiene en un estado de desigualdad con respecto a sus colegas del sexo masculino.

Más allá de la actuación conseguida por la gran Anita Lizana en 1937, quien ganó el Abierto de USA, en el resto de la historia nuestras tenistas no han logrado repetir este tipo de triunfos. Si nos enfocamos en la era Open (desde 1970 en adelante, cuando nace la WTA), quien ha obtenido el mejor ranking es la viñamarina Silvana Urroz, fallecida producto de un cáncer en la década de 1990, tras alcanzar el puesto 117 en diciembre de 1978. Le sigue Germaine Ohaco, quien llegó al lugar 162, también en 1978. Solo Daniela Seguel se acerca a lo realizado por estas grandes tenistas nacionales, tras haber estado en el puesto 192 en octubre de 2016. Estos números solo vienen a confirmar lo complejo que ha sido para las tenistas de nuestro país llegar a lo más alto del ranking internacional.

La actuación en Fed Cup demostró, sin embargo, que esta nueva generación, liderada por Daniela Seguel, viene con ganas de hacer las cosas en grande y doblarle el brazo a la historia. Además de Seguel, quien tiene tenis para instalarse entre las 100 mejores del mundo, tenemos a Fernanda Brito, Bárbara Gatica, Alexa Guarachi, Ivania Martinich y Daniela López. Nombres que podrían hacer historia a nivel individual y como equipo. Más aún, en las categorías de menor edad comienzan a asomar nombres que, perfectamente, podrían darnos muchas alegrías en el futuro: Fernanda Labraña, Josefa Fernández (quien acaba de ganar el Banana Bowl, uno de los torneos sudamericanos más importantes de la categoría) y Jimar Gerald.

¿Que se necesita para que en poco tiempo más hablemos de las mejores generaciones de tenistas femeninas que Chile haya tenido en su historia?. Lo primero es, sobre todo, el apoyo económico, venga este del Estado, de la propia Federación Chilena de Tenis y de los privados. Luego, la organización de una mayor cantidad de torneos enfocados en nuestras tenistas, partiendo por los torneos ITF 10K, 15K y 25K. Finalmente, el apoyo de usted, querido lector, querida lectora. Un apoyo que puede plasmarse en interesarse por las noticias de nuestras compatriotas, en visitar los medios que están constantemente informando sobre nuestras tenistas y asistir como público a los torneos que se realicen en Chile. Solo así podremos evitar que esta generación, y las que siguen, se queden solo en una promesa.

¿Que opinas al respecto? ¿Crees que este es el momento para el gran despegue del tenis femenino nacional? Te invito a dejar tu opinión en los comentarios.

Escrito por Daniel Arellano
Foto: Archivo

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