¿Se beneficia Chile con la realización de los Juegos Panamericanos?

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Las opiniones vertidas por los columnistas son de exclusiva responsabilidad de quienes la emiten y no representan, necesariamente, el pensamiento del equipo de El Deportero

Ahora sí! Es esta nuestra oportunidad!

Así decían muchos con respecto a la retirada de Buenos Aires como candidata a los JJPP 2023 dejando a Santiago como único candidato.

Con sorpresa y la vez admiración tomo la decisión de Buenos Aires de no seguir insistiendo.

Como lo indicó el presidente el Comité Olímpico argentino Gerardo Werthein, la falta de presupuesto y capacidad logística sumado a las dificultades para determinar el costo y capitalizar la inversión, fueron elementos claves para dar marcha atrás.

Con respecto a los juegos de la Commonwealth del 2022, Durban retiró su candidatura de la misma forma. Increíblemente para los que no siguen estos acontecimientos, las razones fueron la falta de infraestructura, capacidad administrativa e incapacidad de reducir los riesgos y a la vez aprovechar el legado de un evento así: tal como Buenos Aires.

Me cuesta entender esta alegría fantasiosa, utópica y mentirosa de creer que Chile se va a beneficiar con estos juegos. Es más, creo que obedece a una jugada política en este año electoral, no sólo para el ministro sino también para Neven Illic que podría asumir un cargo en la ODEPA.

De la misma forma, me cuesta entender que algunos crean que con este evento se beneficiará Santiago, ya sea en términos económicos o participativos cuando hay abundantes estudios que refutan estas conclusiones incluso en los juegos olímpicos. Porque algunos se niegan a ver estos antecedentes? Además, se invertirá en una ciudad que es ejemplo de desigualdad en materia de acceso al deporte en comparación con las otras regiones del país, no es triste seguir perpetuando la desigualdad?.

No creo que sea el momento. La gran prueba de fuego fueron los ODESUR. Para poner las cosas en contexto, la Contraloría General de la República objetó más de 4000 millones de pesos de los traspasos desde el IND a la Corporación de los Juegos Suramericanos. Es más, más de 84 millones de estos fueron con respecto a dudosas remuneraciones y más de 2780 millones en rendiciones sospechosas y/o carentes de respaldo. Esto, sin contar la abandonada y desaprovechada infraestructura que quedó dejando un costo de mantenimiento enorme.

Por otro lado, ADO, la Asociación de Deportistas Olímpicos de Chile, tiene más de 192 millones de saldo pendiente o por rendir al Instituto Nacional del Deporte.

Dicho esto, la organización estructural del deporte chileno no está en condiciones básicas de entregar un mega evento a la altura y de manera rentable, no sólo para los deportistas, sino que también para las generaciones que vienen y el público en general.

En 1976 hubieron tres candidatos para los juegos olímpicos, en 1980, sólo dos, y en 1984 tan sólo uno. Como ya mencioné para los juegos de la Commonwealth pasó lo mismo, y para los juegos panamericanos de igual manera. Lo que nos dice esto es que los mega eventos no son rentables. Esto no quiere decir que no se deban hacer, más bien que hay que ser responsables, y como dijo el presidente el Comité Olímpico argentino, hay que agregar realismo. Sin embargo, Chile agrega fantasía e irresponsabilidad.

No han habido cambios sustanciales desde los ODESUR que den garantías del buen uso y administración de los aportes de los contribuyentes del país. La verdad, es que Argentina es o era un mucho mejor candidato, con tremenda noción de lo que los clubes a nivel local significan y la integración del deporte a nivel social hubiese significado un espectáculo para la sociedad, ahora no era su momento.

Chile, sigue teniendo desafíos tales como separar el alto rendimiento y la participación del cuoteo político, modificar el currículo escolar permitiendo a los establecimientos otorgar una mayor oferta deportiva, infraestructura al acceso de todos y por último el desarrollo de clubes locales de verdad y no como herramientas para la corrupción y reducir impuestos.

La ODEPA en Uruguay deberá ratificar a Santiago como triste ganador, no obstante está puede ser nuestra oportunidad, ahora sí! Podremos volver a mostrar que el deporte chileno sigue secuestrado por el oportunismo e ignorancia política y de esta forma, termina sepultando cualquier posibilidad de reformas y cambios relevantes que países desarrollados realizaron en 1970.

Foto: Archivo Prensa COCh

Columna escrita por Diego Moreno @dmorenoh, triatleta Sub-23, Estudiante de Sociología y Política Internacional, Universidad de Auckland.

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