Fallece Hernán Haddad, un grande del atletismo chileno

En el día de ayer la página web de Fedachi (Federación Atlética de Chile) informó del fallecimiento de Hernán Haddad, destacado exponente nacional del lanzamiento del disco además de dirigente deportivo, a los 83 años de edad.

Representó a nuestro país en los Juegos Olímpicos de Helsinki de 1952 y Melbourne de 1956. Entre los años 1948 y 1975 fue campeón y récordman nacional y sudamericano en el lanzamiento del disco. Fue Primer Vicepresidente de FEDACHI y Secretario General del Comité Olímpico de Chile, en 1980 fue condecorado por la Confederación Sudamericana de Atletismo como “Caballero del Deporte”.

Desde El Deportero nos sumamos a las condolencias por el fallecimiento de este gran deportista chileno.

Como homenaje reproduciremos, a continuación, la entrevista realizada por Sergio “Cocoliche” Mansilla, de la web http://www.efestrellablanca.cl/, a Hernán Haddad hace algunos años

“Hernán Haddad A. casado con la señora Marlene Bendecovik de la cual tiene 4 hijos, Marlene, Alejandra, Karen y Hernán ha sido uno de los grandes Atletas que tuvo Chile en el siglo XX.

Seleccionado chileno de Atletismo en la especialidad del Lanzamiento de Disco se inicia en el deporte a la edad de 17 años.

Entre 1945 y 1975 participo en 22 campeonatos Sudamericanos en la que ganó 16 medallas de Oro, 4 de plata y 2 de Bronce.

Participó en los juegos Panamericanos de Buenos Aires y México.

Compitió en dos Olimpiadas en 1952 Helsinki en Finlandia y en 1956 en Melbourne, Australia. En los Iberoamericanos de Santiago y Madrid.
Entre los años 1948 y 1975 fue campeón de Chile en la especialidad del Lanzamiento del Disco y entre 1948 y 1983 tuvo el record de Chile batiéndolo 15 veces en el referido periodo además el record Sudamericano.

Como deportista fue un ejemplo para las juventudes por su dedicación y constancia al deporte. En 1974 fue elegido El Mejor de los Mejores de los Deportistas del País distinción otorgada por el Círculo de Periodistas de Chile.

Además de ser un destacado deportista tuvo el gran servicio de vocación para transmitir toda su experiencia adquirida en las pistas y en la competición además de ser un gran dirigente a nivel Nacional e Internacional.

Fue elegido Vicepresidente de la Federación de Atletismo de Chile y secretario del Comité Olímpico de Chile. Esta misma responsabilidad le valió ser designado para representar a Chile en diferentes reuniones y congresos a nivel Internacional, en que dejó muy bien catalogado a nuestro país. Esto mismo sirvió para que en 1980 fuera condecorado por la Confederación Sudamericana como el “Caballero del Deporte”.

¿A que edad se inicia en el deporte?
A los cinco años jugando en la calle, “pichangueando”, haciendo fútbol como todos los niños y también patinando.

Su ingreso al atletismo, ¿Cómo nace?
En el colegio hacíamos todos los deportes, yo estudiaba y estaba internado en el Instituto Nacional Barros Arana, donde le daban mucha importancia al deporte. Teníamos una piscina temperada, la ocupábamos en las horas libres y en las horas de gimnasia, teníamos buenas canchas de atletismo y hacíamos basquetbol con un buen gimnasio, en general practicábamos todos los deportes: fútbol, basquetbol, natación y atletismo. Pero mi ingreso al atletismo fue a los dieciséis años, en las competencias escolares, pero no en forma definitiva, ya que el deporte que siempre me gustó fue la natación.

Pero entonces, ¿cuándo decide hacer atletismo?
Sólo cuando entro a estudiar a la universidad, ya que fui campeón universitario de natación, pero las mismas personas encargadas me dijeron que la natación no me ayudaría en mi rendimiento deportivo, me recomendaron practicar atletismo y con eso iba a subir mi nivel internacional; ahí empecé a practicar atletismo en la especialidad de lanzamiento del disco, cuando estudiaba leyes e inmediatamente quedé seleccionado para el Sudamericano de Lima, Perú.

¿Empezó de inmediato con el lanzamiento?
En el colegio practicaba todas las pruebas, ya que la idea mía era hacer declatón (que tiene diez pruebas atléticas), pero resulta que esquiando me lesioné una rodilla, me operé de meniscos y no quedé bien y eso me dificultaba para hacer vallas, ya que cada vez que afirmaba la pierna operada me dolía mucho.

¿Cuántos años de preparación tuvo para tener resultados internacionales?
A los tres años de hacer atletismo ya estaba entre los tres primeros de Sudamérica, a los 21 años de edad salí tercero en el Sudamericano de Buenos Aires y quedé seleccionado para ir a las Olimpiadas de Helsinki, Finlandia (1952), es increíble que en los años 1952 y 1953 hacía las mismas marcas, con las que gané el Sudamericano en Chile, realizado el año 1974 y eso demuestra que las marcas eran excelentes a nivel internacional.

¿En las Olimpíadas cómo fue su participación?
En Helsinki no pasé a la final, ya que se presentan sesenta deportistas en la mañana puesto que hacen dos eliminatorias: una en la mañana y otra en la tarde, ahí no hice el mínimo por lo tanto no pude llegar a la final. Pero en las Olimpíadas de Melbourne, Australia (1956), quedé en octavo lugar con un lanzamiento de 48.60 mts.

¿En cuantas Olimpíadas Ud. Participó?
Participé en dos olimpíadas como deportista y una como dirigente, siendo en ese momento Secretario General del Comité Olímpico de Chile y fui a cargo de la delegación que fue a los Angeles, Estados Unidos, en 1984.

¿Cómo es el compañerismo en las diferentes competencias en las cuales Ud. Actúo a nivel internacional, de manera especial en las Olimpíadas?
Había mucha amistad y compañerismo en todas las ramas, no habían divisiones, se apoyaban mucho cuando competían en las diferentes disciplinas, ya que es fundamental que haya un ambiente grato entre todos los deportistas.

¿Cuáles son los cambios que Ud. podría manifestar del tiempo que compitió a los de ahora?
Antiguamente era completamente amateur, uno competía porque le agradaba el deporte. Actualmente se ha profesionalizado tanto que la gente lo que interesa es lo que va a ganar en dinero, en premios, lo que le van a pagar las federaciones o el comité olímpico y la empresa privada.

¿También se perfeccionó en Francia?
Antes de las olimpiadas de 1952, la embajada de Francia nos becó a mí y a otro compañero que era Edmundo Baco y que corría 110 vallas y hacía declatón. Hicimos un curso de monitor de atletismo durante 2 años, en el Instituto de San Evald de deportes de París.

¿Estos conocimientos adquiridos en Francia, les sirvió para entregarlos en Chile?
Todo lo adquirido en el extranjero era entregado a los atletas de nuestro país, en ese tiempo Alemania daba muchas becas a los alumnos que salían de Educación Física en los deportes y Suecia les daba becas a las mujeres que por lo general se especializaban en gimnasia artística, todo esto sirvió para que los profesionales se capacitaran y entregaran sus conocimientos a Chile.

Después todas estas becas se terminaron por razones no deportivas, ya que todo lo que se estudiaba afuera era importante para el mejoramiento de nuestros atletas, un ejemplo, Fernando Riera que se tituló de entrenador de fútbol en Francia y después todos sus conocimientos los entregó al fútbol chileno y el fútbol creció enormemente hasta llegar a salir tercero en el mundial de 1962.

¿Qué recuerdos tiene cuando Ud. participaba en las competencias y el Estadio Nacional se llenaba de público para ver atletismo?
Existen varios aspectos, primero que había un entusiasmo muy grande por hacer atletismo entre los jóvenes, porque Chile tenía un equipo potente en todas las disciplinas, éramos campeones sudamericanos y las figuras del atletismo eran los ídolos que tenían los niños. Había una cultura deportiva en el sentido que los medios de comunicación informaban de todos los deportes, en ese sentido la revista Estadio, la más importante del país le dedicaba páginas enteras al atletismo, con un periodista especializado en el deporte, ejemplo “Don Pampa, el Sr. Carlos Guerrero. Esa cultura deportiva hacía que existiera un conocimiento del deporte y eso permitía que el público acudiera y llenara el Estadio Nacional y lo mismo sucedía con el Boxeo, el Basquetbol y con el Fútbol.

Se practicaba mucho atletismo en los colegios y había en el alma del atleta el espíritu deportivo y amateur. Hoy en día es todo diferente, estamos lejos de los primeros lugares de Sudamérica, el deporte se ha profesionalizado, en todos lados las empresas apoyan a los atletas, en Chile no sucede eso porque primero exigen resultados y como esto en Chile no sucede y el atletismo no vende, no se apoya este deporte.

¿Cuándo Ud. Era atleta cuanto era el tiempo que le dedicaba al entrenamiento?
Como yo estaba dedicado al deporte, lo hacía todo con mucho agrado, practicaba muchos deportes, natación, rugby, pero no a nivel competitivo, pero eso me ayudaba para mantenerme en forma y se relacionaba con el atletismo. Lo único competitivo para mí era el atletismo, hacia mucha valla porque me daba coordinación y muchas pesa que era el entrenamiento relacionado con mi especialidad, pero en general entrenaba cuatro veces a la semana, dos horas por día.

¿Cuáles fueron los profesores que tuvo Ud.?
Los profesores que tuve fueron Walter Frich (que acaba de morir), era chileno y había estudiado en Alemania. El otro fue Alberto Merela que era un francés que estuvo conmigo en París y que después lo trajimos a Chile al Club Estand Francés y que posteriormente fue entrenador de la selección chilena de atletismo. Era un gran entrenador. pero en Chile no fue querido, porque entre los entrenadores chilenos había un celo hacia él y lo trataron de boicotear. En esa época en general habían buenos entrenadores ya que todos se especializaban en el extranjero y en las disciplinas que les correspondían preparaban muy bien a sus atletas.

¿Cuáles fueron los atletas que más le gustaron en esa época?
Ramón Sandoval, mediofondista, récord y campeón sudamericano de 800 y 1500 mts planos, tenía un paso elegante muy inteligente para correr, le gente lo iba a ver a él por su hermosa forma de correr, aparte de esto era una gran persona.

Marlene Arens, medalla de plata en Melbourne, Australia, dotada, nació con las condiciones para ser campeona, era tanto su cariño por el atletismo que muchas veces entrenaba sola. Ivan Moreno, corredor de 100 mts planos de categoría mundial y un motivador especial, levantaba a la gente para competir.

¿Algo simpático que le haya sucedido en su carrera?
Cuando batí el récord sudamericano y no me lo hicieron valer, porque el reglamento decía que tenían que haber cuatro jueces y en esa oportunidad habían tres. Posteriormente en otra competencia internacional lo batí y ahí me lo reconocieron.

¿Alguna ves el atletismo será tan fuerte como lo fue hace cincuenta años y el público volverá a los estadios? ¿Qué cree Ud.?
Creo que si puede suceder, porque pasa algo raro, fíjese que en los campeonatos escolares, al estadio llega muchisima gente y el nivel de los escolares nuestros es de un nivel alto comparado en el ámbito internacional, desgraciadamente todo termina ahí, ya que los muchachos llegan a la universidad y no se les da ningún apoyo. Ahora se le está dando alguna ayuda, pero el deporte se mira como una cosa secundaria. Si a estos jóvenes se les diera el apoyo y facilidades para estudiar y competir, estaríamos en un gran nivel, ya que el chileno tiene una buena condición física y tenemos el clima ideal para poder practicar este deporte.

¿Qué mensaje le entregaría a los jóvenes?
Cuando me dieron el premio como mejor deportista me preguntaron lo mismo y en ese tiempo yo ya tenia cuarenta y cuatro años y yo les dije que cómo les iba a dar un mensaje si a esa edad yo me sentía joven, pero lo único que les puedo decir que el que hace deporte siempre es joven, nunca va a sentir la edad cronológica y siempre se va a sentir jovial y alegre de disfrutar la vida deportivamente.”

Publicado por Daniel Arellano