Los errores que no se pueden cometer en la organización de Santiago 2023

Los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos de Santiago 2023 se encuentran en sus primeras etapas de organización. Para muchos, este megaevento deportivo puede ser una bisagra en el desarrollo del deporte chileno, pero las posibilidades de cometer errores están siempre latentes.

¿En que deben fijarse los organizadores de Santiago 2023 para evitar repetir los errores que se vieron en eventos como los Juegos Sudamericanos Santiago 2014?. No somos expertos para poder dar una lista exacta. Sin embargo, basado en lo visto y experimentado en los Juegos de 2014, decidimos armar este columna sobre que es lo que se podría mejorar, ya sea ahora mismo o bien a futuro.

TRANSPARENCIA

Uno de las cosas que siempre se le han criticado a las organizaciones de megaeventos deportivos en Chile es la falta de transparencia.

En lo que respecta a los pasados Juegos Sudamericanos y Parasudamericanos de Santiago 2014, la Contraloría General de la República objetó, en el año 2015, la rendición de cuentas del evento, específicamente el uso entregado a 4000 millones de pesos. En septiembre de 2016, aún faltaban por justificar 1.854.126.744 pesos, siendo la gran mayoría (1.431 millones) a falta de rendición y/o reintegro de excedentes.

Sin embargo, una nota de Diario AS Chile, realizada en febrero del año 2018, mostraba que las cosas eran peor de lo que se esperaba. Para esa fecha, según información obtenía vía transparencia por el medio nacional, la Corporación Santiago 2014, liderada por Gabriel Ruiz-Tagle, empresario y ministro del deporte en esos años, aún no justificaba el uso de $6.448.089.198

Pero la falta de transparencia no solo golpeó a la Corporación Santiago 2014. Los organizadores de los Juegos Bolivarianos de Playa Iquique 2016 tampoco hicieron bien el trabajo. En la misma nota se informaba que no se habían logrado acreditar el uso de $1.389.276.649, a los que se sumaban $10.723.351 que no se habían reintegrado, pese a la fuerte defensa de una buena gestión realizada por el actual presidente de Fechida y director de esa Corporación: Marcos Jara.

Finalmente, como indica AS Chile, la Corporación a cargo de los Juegos Sudamericanos de la Juventud Santiago 2017, realizados entre el 29 de septiembre y el 8 de octubre de ese año, no había justificado el uso de $4.491.052.260 al ser consultada la información en el mes de febrero de 2018.

Santiago 2023 será, por lejos, el megaevento deportivo más importante y grande que se organizará en nuestro país, por lo que la transparencia en el buen uso de los dineros fiscales es algo que debe ser exigido a quienes conforman su directorio.

Como la Corporación Santiago 2023 es una ente privado sin fines de lucro, no está bajo el régimen de la Ley de Transparencia. Sin embargo, al recibir dineros fiscales, debe entregar una rendición de cuentas mensual al Ministerio del Deporte, del cual depende. Además, por usar dinero estatal, la Contraloría General de la República también puede fiscalizar los gastos de la Corporación.

Esperamos que Santiago 2023 no termine como los megaeventos deportivos mencionados anteriormente, con dudas sobre como se usaron los dineros y con gastos sin justificar, que empañen lo que debería ser una fiesta deportiva.

Pero no solo en el uso de los dineros fiscales se debe pedir más transparencia. Hace unos meses les informábamos que debido al proyecto Parque Estadio Nacional, las cuatro canchas de béisbol y sóftbol que existen hoy en el recinto de Ñuñoa desaparecerán, dejando sin un lugar de competencia a más de 2000 personas, entre chilenos y extranjeros.

En su momento, quisimos saber de primera fuente cuales fueron los criterios por los cuales se tomó esta determinación. Pensamos que, como mínimo, debería haber algún estudio sobre el particular que sustentara la decisión de eliminar las canchas de béisbol. Cuando consultamos al Ministerio sobre este tema, declinaron contestar nuestras preguntas, por lo que aún queda la duda sobre porque las autoridades, durante la gestión de Pauline Kantor, decidieron sacar al béisbol del Estadio Nacional.

Por ende, también es necesario que los criterios para realizar los proyectos con miras a los Juegos y los avances de estos sean dados a conocer de manera pública por el Ministerio del Deporte, algo que hasta el momento no sucede.

Como ciudadanos tenemos pleno derecho a saber como se están usando los recursos fiscales en este megaevento deportivo y a conocer en que se están basando las autoridades para tomar las decisiones que decantarán en los proyectos para Santiago 2023.

PRENSA

Otro tema que debe mejorar Santiago 2023 es lo relacionado a la prensa.

En los años previos a Santiago 2014, este medio fue invitado a cubrir solo una actividad relacionada con los Juegos: La colocación de la primera piedra del Velódromo del Parque Peñalolén. Luego de eso, nunca más recibimos una invitación. Peor aún. Nos enteramos de varias actividades oficiales, literalmente, por redes sociales, como nos sucedió con la ceremonia de lanzamiento de los Juegos Parasudamericanos en la Plaza de Armas de Santiago, a la cual nunca fuimos invitados, al contrario de lo que pasó con medios más tradicionales. ¿Es que los encargados de prensa de los Juegos no conocían a los medios digitales o simplemente optaron por dejar a un lado a la prensa independiente?. Esto no puede repetirse en Santiago 2023, por lo que desde ya solicitamos a sus encargados de prensa tratar con la misma deferencia tanto a los medios tradicionales como a los medios independientes. El respeto debe ser igual para todos los medios, no importando si son pequeños o grandes.

Otro error de prensa en el 2014 fue lo que sucedió con la cobertura a los deportes que tenían sus sedes fuera de Santiago, los cuales prácticamente quedaron en el olvido, incluso por la misma prensa del evento. Llegó a ser vergonzoso que el handball, que se disputaba integramente en Viña del Mar, tuviera más cobertura por un medio especializado de Argentina que por los mismos encargados de prensa de los Juegos. Este error, grave desde todo punto de vista, no puede pasar en Santiago 2023, debiendo cuidarse que la cobertura sea igual para todos los deportes, se realicen en Santiago o en alguna de las subsedes, como Viña del Mar.

Un tercer error relacionado con la prensa fue que varios recintos no estaban habilitados, sobre todo para quienes trabajamos con computadores.

Sobre este tema pondremos algunos ejemplos claros. En el Polideportivo del Estadio Nacional no podíamos acceder a la zona, pequeña por cierto, donde están ubicados los enchufes, para poder colocar nuestro computador. El encargado de prensa del Polideportivo no lo autorizaba ya que esos lugares estaban reservados para TVN y Radio ADN, los medios oficiales del evento. ¿Cual fue la solución? Enviar a todos los otros medios a seguir las competencias de gimnasia en un sector de la galería, entremedio del público, donde no habían enchufes ni nada por el estilo. Si querías sacar la nota, y estabas sin batería, obligadamente debías ir al tercer piso del Estadio Nacional, a la sala de prensa, para usar tu equipo.

Pondremos otro ejemplo: En el Club Manquehue, para el hockey césped, la carpa de Prensa (que estaba bien equipada, hay que decirlo) se encontraba en una cancha al lado de donde se jugaba. Sin embargo, esta cancha secundaria, donde podías trabajar, estaba en desnivel con respecto a la cancha principal, así que no podías ver nada del partido. Si querías ver el encuentro también estabas en problemas, ya que no se reservó ningún lugar para la prensa y tenías que buscar un espacio en graderías que ya estaban llenas.

Es de esperar que los nuevos recintos, así como las remodelaciones que se harán a los ya existentes, tomen en cuenta que hoy se trabaja con notebooks y celulares, sobre todo por parte de los medios independientes. Ojalá esto no se olvide, ya que todos queremos hacer un buen trabajo de prensa en Santiago 2023.

ENTRADAS

Las entradas se transformaron en un dolor de cabeza para Santiago 2014, principalmente por las demoras en su entrega por parte de la empresa Ticketek.

Largas filas para retirarlas y un sitio web que hizo complejo para mucha gente el poder alcanzar alguna de las invitaciones gratuitas, fueron parte de un punto negro de los pasados Juegos Sudamericanos.

Es de esperar que la organización de Santiago 2023 haya tomado nota de este tema, con el fin de no repetir el bochorno de Santiago 2014 en esta área.

MARKETING

El marketing de Santiago 2014 fue, por lo bajo, deficiente. Se podría decir que fue casi un milagro ver 20000 personas en el Estadio Nacional para los Sudamericanos, considerando que el trabajo de publicidad dejó mucho que desear.

Para Santiago 2014 se usaron poco las redes sociales antes del evento, no se realizó ningún tipo de campaña viral y las campañas enfocadas en vídeos usando redes como Youtube brillaron por su ausencia. A esto sumamos que quienes manejaban la cuenta de Twitter del evento pocas veces respondían las consultas que hacían los usuarios de esa red social.

Pero no solo en lo digital se falló. Una de las cosas que nos impresionaron en esos días, es que parecía que la publicidad se había concentrado solo en algunas comunas de la capital, principalmente en el sector oriente, Ñuñoa, Peñalolén y Santiago Centro. ¿Qué pasó en el resto? La verdad, poco y nada de publicidad se vio. Pareció que los Juegos existieron solo para ciertas comunas del Gran Santiago.

Otro error importante pasó en los Juegos Parasudamericanos. Además del nulo marketing, que llevó a que algunas jornadas del para atletismo se disputaran prácticamente en familia, pasó algo que dio entre risa y rabia. Las gigantografías que se usaron para los Sudamericanos, que estaban en el Estadio Nacional, se retocaron muy artesanalmente, para los Parasudamericanos. Los encargados pusieron un trozo de papel o cinta (nunca lo supimos) con el número 1 en caracteres romanos y otro trozo con el prefijo Para. Sin embargo, no borraron la X, correspondiente al número 10 en romano, de los Juegos Sudamericanos. Por lo tanto se leía XI Juegos Parasudamericanos, siendo que era recién la primera vez que se celebraban.

NO INTEGRAR A LA COMUNIDAD

Santiago 2014 no integró a la comunidad de la Región Metropolitana, o al menos a la de las comunas donde se realizaban los Juegos y cercanas a estas.

Para dar cuenta de este grave error, quiero entregar un comentario que nos dejaron en una nota del 18 de marzo de 2014, cuando realizamos un análisis de los Sudamericanos: “Algo que no mencionas y a mi juicio vale la pena mencionar, es haber hecho participe de manera organizada a los colegios y sus alumnos. Es marzo, recién comienzan las clases, es un evento que no se va a repetir en mucho tiempo y podíamos perfectamente haber llenado en la semana estadios y campos con escolares y además aprovecharlo como instancia para que los niños y jóvenes de Santiago, o al menos de las comunas mas cercanas de los recintos, conocieran y aprendieran de otros deportes. Es una oportunidad perdida. El COCH junto con la Junaeb y el Mineduc debieran haber hecho algo con eso. Mi hijo vive y estudia en Peñalolén, a pocas cuadras de donde se realizaron un montón de competencias, y en el colegio estaban en otra galaxia, cero sincronía con lo que estaba pasando a unos pocos metros. Si no es por mi entusiasmo el fin de semana, no disfruta los juegos“.

Creemos que Santiago 2023 debe hacer partícipes a las organizaciones sociales, Juntas de Vecinos, Municipalidades, organizaciones de adultos mayores, colegios, liceos, universidades, etc., siendo esto, además, fundamental para la creación de una cultura deportiva en nuestro país. De otra manera, se caerá en el mismo error del 2014, quedando los Juegos como algo solo para quienes estén interesados en ellos. ¿Queremos eso para el 2023?.

TELEVISIÓN

Se podría decir que la televisión quedó un poco en deuda con los Juegos del 2014. TVN fue el canal oficial de los Sudamericanos y si bien la cantidad de horas de transmisión fue la adecuada los fines de semana, no se puede decir lo mismo de los días de semana, cuando apenas tenían dos horas al aire. Eso si, ningún canal de TV abierta transmitió los Parasudamericanos, mostrando el doble estándar de medios que cada año se llenan la boca con la Teletón. Esperamos que esto último no suceda el 2023.

En el cable, si bien Canal CDO realizó una gran cobertura de Sudamericanos y Parasudamericanos, pese a sus limitados medios, también hay que decir que una de las debilidades del canal es no estar en todos los cableoperadores (para Santiago 2014, el canal pudo tener su señal básica en la parrilla de VTR, pero eso duró solo por los Sudamericanos), algo que sus directivos deberían solucionar de aquí al 2023. Además, podrían estudiar la opción de liberar la señal Premium solo por esos días de competencia.

Ahora bien, una buena opción sería crear una señal única para los Juegos y que el canal (TV abierta o paga) que lo desee, simplemente se “cuelgue” y transmita las horas que estime conveniente, lo que garantizaría que lo que suceda en los Panamericanos y Parapanamericanos llegue a todo el país. A eso se debería sumar una robusta plataforma de streaming, sin descartar las transmisiones a través de Youtube y/o Facebook Watch.

NO INTEGRAR A SANTIAGO 2023 EN UN PLAN DE DESARROLLO DEL DEPORTE CHILENO

Todos sabemos que los Juegos Santiago 2023 serán un evento importante que podría marcar un antes y un después en el deporte nacional. El problema es que eso no está garantizado si el megaevento deportivo no forma parte de un plan de desarrollo del deporte nacional.

Si nos sentamos a revisar que cambió tras Santiago 2014 en nuestro deporte, la verdad es que no fue mucho. Los medios masivos siguen más enfocados en el fútbol y se acuerdan del polideportivo cuando cae alguna medalla o cuando aparece algún escándalo o una denuncia. Las condiciones de los deportistas siguen prácticamente igual, al punto que aún no tienen contratos, la gran mayoría se financia con una Beca Proddar que exige ser revalidada año tras año, deportistas como Natalie Lubascher se han retirado debido a la falta de apoyo económico, existen Federaciones donde los escándalos están a la orden del día y directivos que todavía realizan un trabajo totalmente amateur. Al final, Santiago 2014 quedó solo como un bonito evento, que dejó alguna infraestructura importante, y no mucho más.

Santiago 2023 no debe terminar en esto. No debe quedar como una instancia que dejó algunos bonitos edificios y listo. Debe insertarse dentro de un plan de desarrollo en que los Juegos sean más bien una posibilidad para dar el gran salto hacia la profesionalización del deporte nacional. Lamentablemente, el Ministerio del Deporte y el IND parecen no saber de esto y siguen quedándose en los discursos bonitos y una vaga esperanza de que, casi por arte de magia, los Juegos mejorarán el deporte en Chile.

Quedan un poco más de 3 años para que llegue el inicio de los Juegos. Si queremos que Santiago 2023 sea no solo un éxito de público y deportivo, sino que de verdad permita generar un cambio en nuestro deporte y en la cultura deportiva de nuestro país, es hora de desarrollar un plan. No en 1 o 2 años más. Hay que hacerlo ahora.

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Equipo El Deportero
Foto: Santiago 2023