Apneista Sebastián Lira logró sobrepasar la barrera de los 100 metros de profundidad

Son las 10:27 am en la isla Roatan en Honduras y le gritan al chileno “Tres minutos para el top oficial”. Sebastián sabe que le quedan 3 minutos para respirar antes de empezar a nadar hacia el azul profundo. Son las 10:30 en punto cuando el buzo toma el respiro más hondo que puede y empieza a nadar en busca de una marca mítica, los 100 metros de profundidad.

A medida que baja, sus pulmones se comprimen y empieza a ser succionado por el mar dejando de aletear. Después de un minuto y medio llega al plato para tomar un velcro que sirve como testimonio y comienza a nadar a la superficie. Ya le queda poco oxigeno en su cuerpo para moverse, debe ser eficiente. De a poco empiezan las contracciones del diafragma que le piden respirar. Vienen como olas, algunas mas fuertes que otras, pero no las escucha y sigue nadando. Los músculos empiezan a generar acido láctico, las piernas empiezan a arder de a poco, y la cabeza a ponerse nerviosa. Parece que no fue una buena idea bajar tanto, hasta que a los 30 metros se encuentra con un buzo de seguridad. Le da animo con sonidos y señas. “Queda poco! Dale con todo!”

Con 3 minutos y 12 segundos Sebastián sale a la superficie y realiza el protocolo de seguridad de manera limpia. Se hace un silencio sepulcral durante 30 segundos esperando que se estabilice y no se desmaye, hasta que el juez pregunta “tiene el tag?”. El chileno saca de su capucha el velcro negro y se convierte en el segundo sudamericano en llegar a los 100 metros.

Publicado por Daniel Arellano
Fuente y foto: Comunicado de Prensa

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