Un nuevo logro en su destacada carrera obtuvo la nadadora nacional Bárbara Hernández tras convertirse en la segunda mujer que logra, en toda la historia, obtener la Doble Triple Corona de Natación en Aguas Abiertas.
La «Sirena de Hielo» completó este martes 11 de agosto el doble cruce del Canal Santa Catalina, en California, Estados Unidos, hazaña que le permitió completar los tres cruces que forman la Doble Triple Corona: la vuelta doble a la isla de Manhattan, el doble cruce del Canal de la Mancha y el doble cruce del Canal Santa Catalina.
Tan exigente es la Doble Triple Corona que solo tres personas antes de la chilena habían completado el desafío, lo cual pone en perspectiva el tremendo logro de Bárbara Hernández.
Un cruce exigente
El doble cruce del Canal Santa Catalina no fue una hazaña fácil para la nadadora nacional, quien debió enfrentar fuertes corrientes y a la fauna marítima para completar el desafío en un tiempo de 23 horas, 42 minutos y 13 segundos.
Esta odisea implicó una travesía de 65 kilómetros ida y vuelta (32,5 km por tramo en línea recta) desde el sector continental de Bottom Scratcher, cerca de Los Ángeles, hasta la Isla Santa Catalina.
La chilena completó el primer tramo en un tiempo de 11 horas, 51 minutos y 04 segundos. Tras tocar la isla y permanecer menos de cinco minutos en tierra, emprendió de inmediato el extenuante regreso hacia la costa de California, que completó en 11 horas, 51 minutos y 09 segundos.
En el desafío del Canal Santa Catalina, en aguas que estaban a una temperatura de 23,3 grados Celsius, algo no muy habitual para una deportista acostumbrada a nadar en aguas gélidas, Hernández también tubo que hacer frente a la fauna marítima local. En el canal habitan especies como el tiburón leopardo, el tiburón cornudo e incluso el gran tiburón blanco, que utilizan los bosques submarinos de la zona para desplazarse y buscar alimento.
Los ataques a personas son poco frecuentes y, entre risas, la propia nadadora contó que uno de estos tiburones se acercó a “saludarla” en tres oportunidades.
Durante todo el trayecto, Hernández contó con el apoyo de su equipo de trabajo, quienes la acompañaron desde la embarcación Bottom Scratcher.
El equipo fue encabezado por el esposo de Bárbara y jefe de equipo, Jorge Villalobos, junto a su kinesióloga de la Universidad de Valparaíso, Pía Flores, además de Sol Ortiz y Constanza Morandi (quien abordó un kayak para custodiarla en el viraje de la isla).
El equipo de soporte en kayak estuvo integrado por Sidney Russell, Mackenzie Thomas y Angela Lee, con Bob Needham y David Sundius como Observadores Oficiales de la Catalina Channel Swimming Federation (CCSF).
La nadadora nacional logró obtener así la Doble Triple Corona de Natación en Aguas Abiertas en su segundo intento de cruzar el Canal Santa Catalina, luego de que no lo lograra en el año 2024.
Previamente, en el año 2021, la «Sirena de Hielo» rodeó dos veces la Isla de Manhattan (20 horas y 20 minutos) mientras que en julio de 2025 se anotó con el doble cruce del Canal de la Mancha (27 horas y 14 minutos).
Antes de Bárbara Hernández solo tres personas habían logrado la Doble Triple Corona: la estadounidense Courtney Moates (primera mujer en la historia en completarla), el francés Steve Stievenart (leyenda internacional de aguas abiertas) y el británico Jason Betley (pionero de la natación extrema de ultra resistencia).
Declaraciones
Bárbara Hernández: «Aún no me la puedo creer. Este es un sueño que dedico especialmente a todas las mujeres que se están atreviendo a ir al mar y a darse una oportunidad en aquello que realmente aman hacer. Chile tiene más de 6.500 kilómetros de costa y es fundamental mostrar lo que es la natación de aguas abiertas y cómo, desde deportes no tradicionales, trabajando en equipo podemos dejar a nuestro país en lo más alto”.
«Saber que soy la segunda mujer en el planeta y la primera latina en lograr esta Doble Triple Corona me llena de alegría, son anhelos que nos acompañan como equipo hace décadas, como mi Ingreso al Marathon Swimming Hall of Fame este año, significa mucho por venir de una familia de esfuerzo que me enseñó a soñar en grande y a ser perseverante«.
«Este es un nado duro, sin corrientes a favor y con mucho viento; sabíamos que las primeras 12 horas eran casi el calentamiento para estar dispuestas a devolvernos nadando inmediatamente. A eso se sumaba la preocupación por la lesión en las rodillas y la temperatura del agua demasiado cálida para mí, pero el trabajo del equipo y el plan nutricional funcionaron increíble”
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Escrito por Daniel Arellano
Foto: Prensa Bárbara Hernández
