Camila Macaya, badmintonista de corazón

A sus 22 años, Camila Macaya ya es dueña de un palmarés envidiable tanto a nivel nacional como internacional, y se destaca por ser una de las mejores jugadoras de bádminton de Chile. Nos cuenta cómo llego al deporte y cuáles son sus sueños futuros.

¿Cómo te interesaste al bádminton?

Tenía 7 años cuando el bádminton me llamó la atención, y queriendo imitar a mi hermana, terminé jugando yo también. Mientras pasaban los años, también practiqué otros deportes, pero el bádminton siempre fue mi primer gran amor. El deporte en sí, es muy llamativo, es “distinto”.

Además de ser deportista de alta competencia, también estudias…

Voy en cuarto año de Pedagogía en Educación Física, en la Universidad de Antofagasta. Prácticamente, me dedico a los estudios y lo complemento con el bádminton. Pero no me quiero quedar sólo con Educación Física y trabajar en colegios, me gustaría trabajar en el alto rendimiento, ya sea como entrenadora o algo a nivel dirigencial. También estoy pensando en el tema de Administración deportiva.

¿Qué significa el deporte para ti?

El deporte lo es todo. Antes de ser una profesional, siempre seré una deportista. Es una vida completa, desarrolla tu personalidad y tu forma de ver las cosas, conoces distintas culturas, aprendes idiomas y por sobre todo te hace mejor persona. Conoces el valor de la disciplina, compromiso y amor por la patria, te vuelves una persona muy fuerte, que no tiene techo. Ves la vida de otra manera.

Volvamos al bádminton en sí. Explícanos en algunas líneas las reglas de juego.

Es un deporte de raqueta, ésta pesa no más de 100 gr (las de principiantes pesan más) y la plumilla tiene distintos pesos de acuerdo al material (las de plástico pesan 7 gr y las de ganso que son utilizadas en competencias, pesan 4-5 gr). La cancha mide 13,40 x 6,10 mts. y la red tiene una altura de 1,55 mts. Al igual que el tenis, el saque es cruzado y se juega al mejor de 3 sets de 21 puntos cada uno. Cuando hay empate a 20, se debe ganar por diferencia de 2 puntos y cuando hay empate a 29, es el primero que llega a 30 puntos. Generalmente cada set dura cerca de 10 minutos, pero se han jugado partidos a 3 sets que han durado más de 1 hora.

En bádminton son distintas las modalidades. ¿A cuales te dedicas?

Juego 3 modalidades (son 5 en total, singles damas, singles varones, dobles damas, dobles varones y dobles mixtos). Así que participo en Singles Damas, Dobles damas (junto a Ting Ting Chou) y Dobles Mixtos (con Cristian Araya), aunque mi especialidad son los dobles.

Poca gente sabe que el bádminton tiene proyección olímpica. ¿Cómo crees que se pueda concientizar al público?

Creo que todo va por un tema de educación. Los profesores deberían considerar al bádminton dentro de los deportes que deben realizar los alumnos dentro de las clases de Educación Física, de hecho, está dentro de los planes y programas del MINEDUC como opción por ser un deporte individual y de oposición, además claro, de ser olímpico. A partir de esto, se podrían crear las academias y realizar encuentros a nivel comunal, regional y nacional. Mientras más niños estén interesados en el deporte recreativo, podríamos escoger algunos para la competición. Ellos son nuestro futuro, así que hay que partir por ahí.

¿Qué le falta a Chile para tener cultura deportiva?

Todos sabemos los beneficios que el deporte trae, pero son pocos los que realmente participan de él. El deporte es una forma de expresión que mueve masas, podríamos utilizarlo como marketing para promocionar al país, pero falta mucho por hacer.
No tengo nada contra el futbol, pero tenemos campeones sudamericanos, panamericanos, mundiales y olímpicos en otras disciplinas pero el momento de fama les dura sólo un minuto. Falta compromiso del país y que no solo se les apoye al momento de volver con medallas sino también en su desarrollo, en todo lo que es el “proceso”. La mejor solución para salir adelante, es a través de un “lavado de cabeza”.

¿Cuentas con algún auspiciador?

Nadie en el Bádminton chileno tiene auspicio pero si estamos inmensamente agradecidos del Gobierno Regional antofagastino y el CORE que a través del 2% destinado al deporte, nos han financiado todo lo que es proceso y competición como tal.

Este año lograste *medallas a nivel nacional e internacional. ¿Cómo vas en el ranking?

En Singles, soy 290, en Doble Damas, 373 y en Doble Mixtos, 182.

¿Cómo piensas mejorar ese ranking?

Teniendo más roce internacional. La idea, es aprovechar todos los viajes para medirnos con otros jugadores. En estos momentos, los campeones nacionales siempre hemos sido los mismos. Puede que suene feo, pero para nosotros una final nacional es similar a un entrenamiento, somos todos antofagastinos (ahora hay uno de Temuco), nos conocemos de mucho tiempo y sabemos el tipo de juego que cada uno tiene. Así que debemos mirar más allá de lo que hay en nuestro país, ojala con todas las condiciones posibles.

Parece que no te ha sido fácil dedicarte a tu pasión. ¿Cuáles fueron los momentos más difíciles de tu carrera?

A finales del 2001, cuando llegué del Sudamericano Junior en Brasil, todos los seleccionados dejamos de jugar bádminton por problemas federativos. En ese momento, la federación no estaba bien constituida y justo se había hecho el cambio de DIGEDER a Chiledeportes, así que no teníamos mucho que hacer y abandonamos el deporte.
En 2008, volví al bádminton, pero en un Panamericano Junior de ese mismo año, íbamos a competir 2 chilenos, estábamos listos! Pero resulta que una semana antes del viaje, la Federación nos dijo que Chile no iba a competir porque no había plata. Te podrás imaginar el shock que causó eso.

A pesar de todo, seguiste jugando. ¿Por qué?

En el 2001, cuando dejé el bádminton, practiqué de todo, pero sabía que el bádminton lo era todo, lo extrañaba mucho y creo que ahí le tomé real valor a lo que significaba para mí. Así que cuando volví a jugar en el 2008, lo aproveché al máximo. El problema es cuando llegan las lesiones, son momentos críticos porque lo único que quieres es entrenar y tu cuerpo te lo impide, te enojas y quieres dejar el deporte, pero hay que saber controlar sus emociones y ser paciente.

Justamente, ¿Cómo logras motivarte tras una desilusión?

Mi familia siempre me alienta a ser la mejor, una simple charla con ellos me da la fuerza que necesito para salir adelante. Hay que saber luchar contra la corriente y mejor aún si tienes gente que te apoya y con banda sonora de fondo, soy una gran amante de la música. Hay fines de semana que puedo pasar horas encerrada en mi pieza escuchando a mis bandas favoritas, eso me tranquiliza y despeja mi mente, definitivamente si no hubiese escogido el camino del deporte, sería una rockstar (risas).

¿Tu familia es muy presente?

Siempre han sido un pilar fundamental en mi vida, todos han sido deportistas y ya conocen el estilo de vida que uno asume, les debo todo a mis padres. Mis amigos también, perfectamente podrían enojarse por no salir con ellos o simplemente juntarnos a terminar un trabajo, pero se preocupan de mis resultados y siempre me alientan a seguir adelante. Casi vivo en la Universidad y en los entrenamientos, pero ahí está la gente que te apoya, te “obliga” a seguir adelante y eso se agradece muchísimo, te das cuenta que no estás solo y que debes seguir luchando. Todo en la vida tiene su recompensa.

¿Cómo superas tus límites?

Dando siempre lo mejor de mí. Hace algunos meses, tenía un partido muy difícil en singles, estaba muy optimista pero también sabía que mi contrincante tenía más posibilidades que yo para ganar y avanzar a la final. Perdí el primer set, y en el segundo sentí una fuerza increíble en el pecho y comencé a jugar con el corazón. Siempre he sido muy aguerrida en mis partidos, pero éste fue impresionante. Estaba cansadísima, no sentía mis piernas y aún así seguí adelante y conseguí ganar el partido, no podía dejar de llorar. Muchas veces el corazón es más fuerte que la técnica, definitivamente ese partido me marcó y me di cuenta que siempre se puede más.

¿Tienes algún ídolo?

Si, le dicen “gran danés” y su nombre es Peter Gade. Llevo 15 años siguiendo su carrera deportiva y se retira en Diciembre de este año. No recuerdo como llegué a ver sus partidos, pero su juego es impresionante. Es un genio dentro de la cancha, no todos los badmintonistas sobre 30 años de edad mantienen ese tipo de nivel y estrategia en cada uno de sus puntos, sería un sueño verlo jugar en vivo.

¿Cuáles son tus objetivos a corto y largo plazo?

A corto plazo, me gustaría tener medallas en el Sudamericano en Noviembre, en los Juegos Bolivarianos el próximo año, donde Chile esta invitado, y mejorar la actuación en el Panamericano que se realizará en Octubre del próximo año. Ojala pueda participar dentro de los ODESUR 2014 ya que aun no está el bádminton confirmado. Creo que es el único deporte olímpico que hasta ahora tiene dudas, la verdad, sería un sueño representar a Chile en Chile, y más aun en ese evento que reúne a lo mejor de Sudamérica. Una vez titulada, me encantaría seguir una carrera deportiva y lograr la clasificación a Rio 2016.

¿Hay algo que quieras agregar?

Sonará chistoso, pero desde pequeña me gusta el tenis y siempre he seguido la actuación de los chilenos en los distintos torneos de la ATP y me emocionaba con cada una de sus victorias. No es necesario ser deportista para conocer el concepto de pasión, pero son pocos los que nos emocionamos con logros deportivos y lo sentimos propios. El año pasado cuando conocí a Nicolás Massú en los Juegos Panamericanos en Guadalajara, me sentí distinta. Estar a su misma altura, me hizo reflexionar y darme cuenta de todo lo que tuve que pasar para llegar a ese nivel, de todo lo que soy capaz y de lo que puedo llegar a ser si me lo propongo y lucho por ello.

Datos:
Camila es parte del destacado Club de Bádminton Antofagasta y entrena con Susana Salinas.

*Logros deportivos 2012:
Campeonato Nacional, Con Con Julio 2012: 2 oros, 1 plata
I° Venezuela Open Internacional, Agosto 2012: 2 platas
I° Argentina Open Internacional, Septiembre 2012: 1 oro, 2 platas

Entrevista realizada por Rose Colombel
Foto: Gentileza Camila Macaya