Camila Macaya en su rol de entrenadora: «Mi sueño es llegar a un Juego Olímpico»

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La antofagastina Camila Macaya ha sido uno de los nombres importantes del bádminton nacional, con más de una década representando a nuestro país en diferentes competencias internacionales, incluyendo Juegos Sudamericanos y Panamericanos.

El año 2025 trajo un importante cambio para la jugadora, seleccionada chilena, multimedallista nacional e internacional, además de profesora de Educación Física y Médico Veterinaria: tomó la decisión de pasar a ser una entrenadora de bádminton de tiempo completo.

El Deportero conversó con Camila para conocer más sobre este giro en su carrera deportiva, donde ahora sigue los pasos de su madre y destacada formadora antofagastina, Susana Salinas.

¿Cómo tomaste la decisión de convertirte en entrenadora? ¿Estaba en tus planes o fue una oportunidad que simplemente apareció en tu camino?

La verdad es que soy entrenadora hace, por lo menos, unos 15 años, donde trataba de buscar el tiempo para ayudar aquí al Club para formar a los chicos. Saqué mi certificado de entrenadora hace más o menos ese tiempo pero este año (2025) es cuando me dediqué al 100% a ser entrenadora.

Hasta el año pasado todavía era jugadora activa, incluso jugué el sudamericano el año pasado, todavía era parte de la selección nacional, entonces costaba un poco distribuir los tiempos al yo ser jugadora y a la par entrenar al resto dentro del mismo recinto, en los mismos horarios.

Era súper difícil, entonces tuve que empezar a priorizar un poco mis planes a futuro, siempre ligada al bádminton, obviamente, y tuve que tomar la decisión un poco forzada, pero no me arrepiento de haber decidido ser entrenadora en un 100%, al menos este año, en relación al tiempo.

¿Estaba en mis planes?. La verdad que si. Yo siempre decidí que quería seguir una carrera deportiva en el alto rendimiento, dentro o fuera de pista, del deporte que sea y la verdad por eso también estudié educación física.

Mi plan nunca fue trabajar en una institución educacional y siempre fue Juego Olímpico, como que siempre aspiré a lo más alto, siempre me gustó el deporte competitivo y el deporte de representación. Entonces, si no era dentro de la cancha era fuera de la cancha así que yo creo que si, que estaba dentro de mis planes.

Actualmente eres entrenadora nivel L2 de la Federación Internacional de Bádminton. Me gustaría que le contaras a los lectores que implica ser una entrenadora de ese nivel

El Nivel 1 certifica a los entrenadores a nivel de jugadores bastante básicos, es como que te da la base para poder entrenar a los chicos a un nivel principiante y el Nivel 2, ya tú teniendo todos estos conocimientos, todos estos fundamentos, tú planificas, por ejemplo, de manera anual que es lo que quieres conseguir, un jugador avanzado, buscando la elite del deportista.

Solamente tenemos cuatro personas a nivel nacional con el certificado del Level 2 pero somos tres las entrenadoras activas. El otro entrenador, la verdad es que no está dedicado al bádminton, así que contando a los activos somos tres mujeres, que justamente son las tres mujeres que estuvimos a cargo de la selección nacional en el Sudamericano que acaba de pasar ahora en diciembre, en Colombia.

El Level 2 es, principalmente, entrenar a jugadores de elite considerando la planificación anual, el qué, el como, el cuando, el porqué de cada una de las destrezas dentro y fuera de la pista. Incluye también los aspectos de la psicología del deporte, de la alimentación, de todo lo transversal que conlleva a un deportista buscar su nivel máximo

¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar codo a codo con tu madre, Susana Salinas, una gran formadora de jugadores de bádminton en Antofagasta? Me imagino que las dinámicas cambian al pasar de ser la deportista entrenada a ser una colega.

Es difícil, la verdad es que es difícil. Tengo que reconocer que ella fue mi primera entrenadora y fue hasta el último momento también mi entrenadora, entonces la dinámica era un poco difícil en la casa. A veces tenía a mi mamá en la cancha y a veces tenía a mi entrenadora en la casa. Al menos, siempre se hizo la diferencia respecto al trato, yo jamás le he dicho mamá. Hay personas que nos conocen hace más de 20 años y hasta el día de hoy no saben que somos familia, por lo mismo.

Aparte, todas las decisiones técnicas siempre fueron demostradas en cancha, como corresponde. Nunca fue a dedo o por ser la “hija de” yo tenía privilegios, de hecho cuando era categoría juvenil quedé abajo de varios torneos por lo mismo, porque le correspondía ir a otra persona que tenía mejor nivel que yo y me ganaba en cancha. En ese sentido, fue súper como limpia la relación, pero aún así, como ella es más de la vieja escuela y yo estoy haciendo hartas capacitaciones, hartas actualizaciones, hay varios encuentros en como entrenar o como es la mejor forma de llegar a x rendimiento en x cosa.

La verdad es que tratamos de llevarlo de la mejor forma posible y lo tomamos como que ella me complementa y yo la complemento a ella. Por eso también hemos tenido los logros que hemos tenido este año a nivel internacional, que son bastante grandes y bastante numerosos.

¿Dónde se sufre más? ¿Dentro de la cancha como jugadora o fuera de ella como entrenadora?

Totalmente fuera de la cancha. He tenido que retomar tratamientos con psicólogos (risas) por lo mismo, porque el estrés que conlleva estar fuera de la cancha es mucho más alto.

Cuando uno es jugadora, si bien tu trabajas con un psicológo deportivo, el desgaste es físico y el desgaste es emocional pero fuera de la cancha el trabajo es mucho más grande. Tienes que estar todo el día planificando, tienes que estar todo el día analizando vídeos, todo el día llevando estadísticas, llevando los registros de cada jugador, de tu oponente, por ejemplo de los medalleros, el ranking, de las victorias y de las derrotas del año, de que ranking tiene.

La verdad es que fuera de la cancha es súper difícil porque además tu tienes que tener un tipo de poker face (risas) cuando estás dirigiendo porque a veces tu jugador se desespera. Es normal que dentro del deporte a veces uno siente un poco de frustración cuando pierde algunos puntos o se enoja, es inevitable o sea es parte del deporte pero tú como entrenador tienes que contenerlo, no te puedes enojar porque tu jugador está fallando, tienes que contenerlo, tienes que ayudarlo, tienes que orientarlo a como revertir situaciones. Entonces si, te hace sufrir más fuera de la cancha que dentro.

¿Qué es lo que buscas inculcar y/o traspasar de tu experiencia a tus deportistas?

El hecho de haber sido jugadora creo que me da un plus súper grande versus otros entrenadores que no han sido jugadores. No digo que sea determinante pero si es importante saber lo que se siente dentro de la cancha.

Es fácil decirlo desde afuera, pero cuando uno está adentro, cuando uno siente frustraciones, cuando uno siente alegría, cuando uno siente miedo, cuando uno siente esa pasión dentro de la cancha, la verdad es que es bastante especial esa conexión que uno tiene con los deportistas porque ya ha pasado por eso, ya ha pasado por torneos, ya ha pasado por sueños, ya ha pasado por hambre, ya ha pasado por lesiones, ya ha pasado porque te quitan el gimnasio, que no vas a ese viaje, que te bajaron de la nómina o que te nominan o que te ganaste el puesto, entonces son sensaciones que son difíciles de explicar cuando uno no ha pasado por ese proceso.

Con mis deportistas hay una conexión súper linda, súper estrecha, súper unidos, somos súper unidos, somos súper familia con los chiquititos y de todas las edades en realidad.

El hecho de haber sido deportista me da ese plus, creo yo, que no lo tiene cualquier persona, sobre todo si ha estado ligada tantos años al deporte. Creo que he vivido de todo un poco y es bueno también darle este tipo de charlas motivacionales a los chicos para orientarlos un poco en cual es el mejor camino o cual es la mejor decisión para ellos.

¿Cómo te proyectas a futuro en esta función de entrenadora?

Honestamente, yo quiero llegar a un Juego Olímpico, sea con un chileno o sea con un extranjero, es mi meta. No lo logré como jugadora pero la verdad es que siento que tengo un camino muy largo por delante como entrenadora y muy lindo.

Lo que estoy viviendo ha sido muy, muy grande, a nivel nacional, a nivel sudamericano, en etapas muy tempranas, estamos hablando de que este año estuve a cargo de niños de los 9 hasta los 15 años, aproximadamente.

Mi sueño es llegar a un Juego Olímpico, de hecho tenemos deportistas, que son los actuales campeones nacionales indiscutibles y que son medallistas sudamericanos, que los estamos proyectando para los Juegos Olímpicos del 2030, en caso de que Chile sea sede de estos Juegos Olímpicos Juveniles. Y por qué no, si no es sede, también proyectarlos para que puedan clasificar.

Esa es mi meta, llegar a un Juego Olímpico, independiente si es juvenil, si es absoluto o adulto, creo que es el logro más grande que puede tener uno como entrenador.

¿Qué metas en el ámbito deportivo esperas cumplir en la temporada 2026?

Si o si es tratar de tener alguna medalla panamericana en la etapa infantil-juvenil. Creo que tenemos un muy buen equipo, podemos pelear cuartos de finales, creo que es bastante interesante la propuesta que tenemos este año como Club Bádminton Antofagasta.

Me gustaría, obviamente, que a nivel nacional se queden todos los oros en mi ciudad (risas) y que en el Sudamericano también. Si bien en el Sudamericano que acaba de pasar tuvimos un oro y tuvimos 4 o 5 finales que, lamentablemente, fueron plata, la idea es sumar más oros. Las metas netamente son medallas, son resultados, obviamente tenemos un largo proceso para esto.

Yo siempre le digo a los chicos, y como tipo filosofía de la Camila Macaya, que yo jamás en la vida les voy a pedir un oro, les voy a pedir una medalla, les voy a pedir que hagan un buen partido, que hagan lo que saben porque eventualmente el resultado viene solo cuando uno hace bien las cosas y sobretodo cuando da su máximo esfuerzo. Los chicos ya tienen internalizada esa filosofía, ese pensamiento, entonces estoy segura y pongo las manos al fuego que este va a ser un muy buen año para nosotros, este 2026.

Entrevista realizada por Daniel Arellano
Foto:
Instagram Camila Macaya

Una respuesta a «Camila Macaya en su rol de entrenadora: «Mi sueño es llegar a un Juego Olímpico»»

Excelente Camila, tu trabajo es espectacular, digna hija de su madre. Esperemos que las autoridades deportivas consideren que el bádminton es un deporte necesario y hoy en día representantes de nuestro país al mundo.

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