Hoy domingo se bajó el telón del Mundial Sub 17 Femenino de Vóleibol, el cual tuvo como escenario a las ciudades de Santiago, San Felipe y Los Andes, con la participación de los máximos exponentes de la categoría a nivel mundial.
Chile fue parte de esta fiesta en su calidad de organizador, terminando en el lugar 22 entre 24 participantes, un resultado que estaba dentro de lo esperado considerando que la liga local (A1) está lejos del nivel que tienen las ligas más poderosas en el mundo y que la mayoría de las jugadoras en Chile no son profesionales, es decir, no viven del vóleibol ni reciben un sueldo por ello.
Estados Unidos fue el gran campeón del torneo. Las estadounidenses realizaron una campaña perfecta, ganando sus nueve partidos sin ceder un solo set. Una marca sencillamente espectacular.
La fase de grupos
No fue fácil el estreno nacional, considerando que su rival era República Checa. El equipo chileno se encontró ante jugadoras de mayor altura, un cuadro sólido y muy potente físicamente, ante el cual fue poco lo que pudieron hacer. El cuadro europeo terminó imponiéndose por un marcador de 25-18, 25-15 y 25-21.
Luego fue el turno de enfrentar a Tailandia, otro equipo fuerte del grupo. Las nacionales arrancaron bien el partido tras vencer en el primer set por 25-18 pero, a medida que avanzó el encuentro, las asiáticas se asentaron en la cancha para ganar los tres sets siguientes por 25-20, 25-17 y 25-15.
En el partido de la fase de grupos debieron enfrentar a Estados Unidos, que a la postre se coronó campeón. La diferencia fue ampliamente superior al equipo norteamericano, el cual impuso sus términos sin mayores problemas para ganar el partido por 25-14, 25-21 y 25-19.
Egipto fue el siguiente escollo y esta vez si se logró festejar. Tras ceder el primer set, las jugadoras nacionales lograron remontar para ganar los tres siguientes parciales y así obtener su primer triunfo en el Mundial, resultado que llevó a la algarabía del público presente en el Centro de Deportes Colectivos del Parque Estadio Nacional. El triunfo chileno fue por 22-25, 25-10, 25-20 y 25-20, el cual abrigaba esperanzas de poder avanzar a la siguiente fase del torneo, aunque debían ganar su último partido del grupo y esperar algunos resultados.
La etapa de grupos se cerró ante otro rival fuerte: Turquía. Además, este partido comenzó con la confirmación de que Chile sería quinto en el grupo tras el triunfo de Tailandia, por lo que no habría clasificación nacional a la siguiente ronda.
El equipo turco fue muy superior en el trámite del partido, algo que se vio reflejado en el marcador: 25-16, 25-15 y 25-13, con un Chile que mostró varios cambios en el último parcial, para enfocarse en lo que vendría después.
Con el quinto lugar de su grupo asegurado, Chile pasó a buscar la mejor ubicación entre los puestos 17 a 24, siendo Brasil su primer rival en esta etapa.
Buscando la mejor posición posible
En su primer partido para definir los puestos secundarios, las chilenas jugaron ante las brasileñas. Estas últimas fueron muy superiores, lo que se vio reflejado en el trámite del juego. Las brasileñas se llevaron el primer set por 25-14 pero las chilenas reaccionaron en el segundo, el cual ganaron por 25-20. El equipo verdeamarelho se impuso en los dos últimos parciales por 25-11 y 25-12.
Tras este partido, el equipo nacional viajó a San Felipe para jugar sus dos últimos encuentros y definir su posición final en el Mundial.
En la definición de los lugares 21 a 24, Chile enfrentó a Argelia. Las nacionales lograron su segundo triunfo en el Mundial tras vencer a las africanas por 25-17, 25-15 y 25-16. Con este resultado, el equipo nacional pasó a jugar el partido por la posición 21 del torneo, donde debió enfrentar a Puerto Rico.
El cuadro nacional dio una dura batalla ante las caribeñas, cayendo en tres sets por parciales de 18-25, 23-25 y 23-25. Con este resultado, Chile se quedó con el lugar 22 de la clasificación general, en la que fue la primera participación del vóleibol nacional de nuestro país en un torneo femenino de la categoría.
Estados Unidos, campeón invicto
El título quedó en manos de Estados Unidos, país que ganó sus nueve partidos sin ceder ningún set, demostrando una amplia superioridad.
Las norteamericanas se impusieron a Turquía en la final por 25-23, 25-11 y 25-23, cerrando una sólida actuación en tierras nacionales, con jugadoras que de seguir en este nivel podrían dar mucho que hablar en el vóleibol mundial durante los próximos años.
Por la definición del bronce se dio un inédito partido entre China y China Taipei, el cual terminó en manos de las primeras, campeonas del mundo en la primera edición celebrada en 2024, por un marcador de 26-28, 25-15, 25-19 y 25-22.
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Escrito por Daniel Arellano
Foto: IND
