El deporte chileno, especialmente el atletismo, se encuentra de luto tras conocerse este viernes el sensible fallecimiento de la exatleta María Gracia Varas con solo 23 años de edad.
La deportista nacional se encontraba internada en la Clínica Santa María tras sufrir un cuadro de mononucleosis, una enfermedad que en general no provoca mayores problemas pero que en algunos pacientes puede atacar distintos órganos del cuerpo y generar graves complicaciones.
Su historia deportiva
Varas tuvo una corta pero destacada carrera deportiva, donde representó los colores del Club Manquehue de Vitacura.
Se destacó en pruebas de velocidad, salto largo y salto triple, además de formar parte del equipo nacional de relevo 4×100 metros femenino, transformándose en una de las más prometedoras atletas de nuestro país.
Uno de sus mayores logros fue la medalla de bronce que consiguió en salto triple durante el Sudamericano Sub-20 de atletismo celebrado en Cali, Colombia, el año 2019.
María Gracia Varas se encontraba actualmente alejada de la actividad deportiva.
En una conversación que tuvo con La Tercera hace algunos días, Clara Silva, prima en segundo grado de María Gracia y también exatleta, había entregado más detalles sobre la vida de la exdeportista fallecida en esta jornada.
“Desde muy chica ella comenzó en el atletismo. Yo te diría desde todo el colegio. Desde Básica, compitió en todos los interescolares. Y le iba muy bien, sobre todo después en la Media, donde destacó en el salto triple”, dijo Silva.
“Salió del colegio en 2019 y entró a estudiar fonoaudiología a la Universidad del Desarrollo. Después se fue a estudiar a Estados Unidos con beca deportiva. Ahí estuvo cerca de un año y volvió a Chile por diversas razones y está actualmente está estudiando psicología en la Universidad del Desarrollo”, agregó Clara Silva en la entrevista publicada el pasado miércoles 16 de julio.
Detalles de su enfermedad
En la misma entrevista a La Tercera, Clara Silva dio más detalles sobre la enfermedad que sufría María Gracia.
“En ese momento ella tenía muchos cuadros de hepatitis. Empezó con problemas de salud en Estados Unidos, pero nunca le diagnosticaron así como algo autoinmune. En ese entonces, ella ya se tuvo que tratar en clínica y todo. Pero como es tan cara la salud allá, nunca pudo hacerlo bien. Cuando volvió a Chile tampoco le pudieron dar un diagnóstico como tal”, dijo.
“Entró a la clínica por un resfriado, y haciendo los exámenes salió este virus de la mononucleosis, que se llama Epstein-Barr. Eso ha hecho que estén en estado crítico órganos como el hígado y me parece también que el bazo. Y ahí también su propio cuerpo generó como esta respuesta exagerada que se llama hematofagocitis, que es una enfermedad”, agregó Silva.
¿Qué es la mononucleosis?
La mononucleosis es una enfermedad producida por el virus de Epstein-Barr, la cual se transmite a través de la saliva. Se puede contraer al besar a alguien (por eso también es conocida como «la enfermedad del beso»), pero también al compartir un vaso o utensilio con alguien que tiene esta enfermedad, aunque no es tan contagiosa como un resfriado, por ejemplo.
“En general, en la mayoría de los pacientes, cuando se provoca este cuadro clínico, esta entidad suele ser de curso benigno, que quiere decir que quienes cursan con dolor de garganta, fiebre e inflamación de los ganglios del cuello y pasa muchas veces como una faringitis y no llega a más. La gran mayoría no requiere ingresarse y solamente requieren manejo sintomático«, dijo a La Tercera el infectólogo de la Clínica Universidad de Los Andes, César Bustos.
Los síntomas de la mononucleosis son incómodos pero la infección se resuelve por sí sola en la mayoría de los pacientes. Sin embargo, existe un porcentaje de pacientes en que la enfermedad puede atacar organos claves como higado y bazo, debiendo hospitalizarse y recibir tratamiento médico especializado.
Actualmente no existen vacunas para prevenir la mononucleosis.
Escrito por Daniel Arellano
Información médica gentileza Clínica Mayo
Foto: Óscar Muñoz Badilla / @fotografiadeportiva
