Mayte Salinas se perfila como una figura destacada de los clavados nacionales

Mayte Salinas podría ser perfectamente parte de un promisorio futuro de los saltos ornamentales chilenos con sus cortos 16 años. Sin embargo, esta deportista conforma el presente de la disciplina pues cosechó 4 medallas de plata y dos de bronce en la categoría Todo Competidor del Sudamericano de Clavados que se realizó en Medellín, Colombia, entre el 18 y el 24 de abril.

La pequeña deportista se formó en el Centro de Entrenamiento Regional que impulsa el Ministerio del Deporte en el Estadio Nacional. “Yo participaba en un taller extra programático de gimnasia en mi colegio cuando el 2009 el profesor me invitó a probarme en un proyecto del CER. Entonces fui al CAR y ahí vi los entrenamientos de las otras disciplinas. En ese entonces Clavados no tenía piscina techada y se practicaba junto a la gimnasia, ahí fue donde vi de cerca a Tomás González y de alguna manera él fue mi inspiración para asistir a los inicios de mis entrenamientos de saltos ornamentales”.

Integrante de las filas del Santiago Diving Club, Mayte hace gala de una considerable trayectoria que ya la ha tenido compitiendo en varios países: “en mis cortos años en este deporte he tenido la suerte de estar en muchos lugares donde he conocido otros centros acuáticos, y puedo decir que el del Estadio Nacional es bastante bueno. Puede que aún necesite pequeñas mejoras, como por ejemplo burbujas para poder sacar saltos nuevos y tener más confianza (no duelen tanto las caídas)”.

Sobre su actuación en la cita subcontinental en Medellín, la clavadista no oculta su emoción al rememorarla: “si bien en otros torneos más pequeños o de categoría menores, he ganado varias medallas, esta vez fue más emocionante porque era un campeonato sudamericano y de adultos, por lo cual me motiva mucho más a seguir entrenando para obtener logros de mayor importancia”. Sus proyecciones la llevan a seguir la sombra de su ídolo deportivo, la clavadista italiana Tania Cagnoto. Al respecto Mayte recuerda con alegría una anécdota: “en el Preolímpico de Río 2016 en el que participé en febrero pasado, yo comenzaba en la posición 3, inmediatamente después de Tania Cagnoto. Fue difícil tener al lado a alguien que admiras y que a la vez, con sus saltos haga que los míos no se vean tan depurados. Espero que los jueces no me hayan castigado tanto por eso” ríe la pequeña deportista.

Sus próximos pasos en los clavados están seriamente decididos: “mi próximo objetivo es ojalá participar en el mundial juvenil de Kazan. Sería mi tercer torneo de nivel mundial. Después quiero competir en el Preolímpico de Tokio 2020 y conocer a la elite mundial de saltos. Ya me di cuenta de lo que tengo que mejorar para seguir avanzando, y al ser una deportista a la que aún le quedan muchos años para desarrollarme, siento que no es descabellada la idea de llegar a unos Juegos Olímpicos. Sé más o menos qué puntaje requiero para quedar en una lista clasificatoria, Trabajaré con todo mi ser para que deje de ser un sueño bonito y sea más bien una meta a la cual llegar, y para eso seguiré entrenando”.

Publicado por Daniel Arellano
Fuente: Prensa IND
Foto: Max Montecinos

Recomendamos