Opinión: La sombra de un dopaje

En El Deportero podemos mantenernos como un medio independiente gracias a las donaciones, las que suponen el 100% de los ingresos. No tenemos noticias patrocinadas y no tenemos publicidad. Puedes hacer una donación desde $2000 aquí

A partir del 11 de marzo, Natalia Duco será la Ministra del Deporte del Gobierno de José Antonio Kast. Un nombre que venía sonando con fuerza en las últimas semanas, tras una serie de posibles candidatos y candidatas que fueron descartados o que sencillamente optaron por no tomar el cargo.

Duco, multimedallista nacional, llegará al Ministerio del Deporte con una carrera bastante exitosa en términos deportivos pero con flancos abiertos y la sombra de un dopaje que la tuvo tres años fuera de las competencias.

Todo partió en abril del 2018 cuando se le realizó un control en su casa. Parecía ser un simple examen normal por parte de la Comisión Nacional de Control de Dopaje de Chile, pero el resultado, conocido en julio de ese año, fue explosivo y remeció al deporte nacional.

El GHRP 6, un inductor de la hormona de crecimiento, que tiene efectos positivos en la reproducción de células, aumenta la síntesis de hormonas en el músculo y el tejido conectivo de los huesos y que ayuda a aumentar la masa muscular del deportista, fue la sustancia que apareció en la muestra de orina.

La Agencia Mundial Antidopaje fue severa con Duco, aplicándole un castigo de tres años fuera de las competencias deportivas además de tener que devolver la medalla de oro lograda en los Juegos Sudamericanos de Cochabamba, Bolivia, y perder todos los aportes estatales.

Duco alegó inocencia e incluso dio a conocer que apelaría al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), algo que finalmente ni sucedió por no cumplir los requisitos, en este caso el poseer el carácter de Deportista de Nivel Internacional, el cual no tenía cuando se le tomó la muestra.

Tras tres años de castigo, Duco volvió a las competencias, clasificó a los Juegos Olímpicos de París 2024 y dio por cerrada su carrera deportiva. En este proceso también adquirió un mayor perfil mediático al ser parte del programa culinario MasterChef de Canal 13.

La ahora exatleta nacional también terminó la carrera de Sicología en la Universidad Gabriela Mistral, fue madre, fue “embajadora” de los Juegos Deportivos Nacionales Escolares desde el 2023 además de trabajar en la I. Municipalidad de Huechuraba, siendo parte de la administración del alcalde Maximiliano Luksic.

Sin embargo, al momento de ser nombrada como futura Ministra del Deporte, la sombra del dopaje vuelve a acorralar a Duco.

Es cierto que todas las personas pueden cometer un error en la vida, nadie está libre de eso, así como que todo/a aquel que se equivoca merece una segunda oportunidad.

Pero también es cierto que hoy hablamos de política, un área donde quienes se dedican a ella están bajo el máximo escrutinio, tanto de los medios de comunicación como de los ciudadanos (al menos en el pápel).

La elección de Duco no terminar de convencer porque se da una señal contradictoria: se coloca a cargo del Ministerio del Deporte a una atleta que tuvo una exitosa carrera deportiva pero que en algún momento decidió hacer trampa, ganar a costa de lo que fuera.

Esa es la señal que se lee desde afuera: vale todo para ganar, incluso jugar sucio.

Pero no solo el dopaje puede terminar siendo un problema para la próxima Ministra del Deporte.

Salvo su participación en la I. Municipalidad de Huechuraba, Duco no tiene mayor experiencia trabajando en la creación e implementación de políticas públicas a nivel nacional, lo cual coloca un manto de duda sobre cuales serán sus lineamientos al mando del deporte nacional.

¿Dará un mayor énfasis al deporte de alto rendimiento o a la promoción del deporte participativo?. ¿Cómo afrontará los altos índices de sedentarismo de la población, que conllevan el tener a amplios segmentos de la población con sobrepeso u obesidad?. ¿Cuál será su estrategia para combatir el dopaje, el mismo por el que fue sancionada, en el deporte de alto rendimiento?. ¿Cual es su posición con respecto a las casas de apuestas deportivas online?. Estas son solo algunas dudas que quedan flotando en el aire tras su nombramiento.

Duco tampoco tiene mayor experiencia política, algo que pasa a ser clave cuando al frente se tiene un Congreso donde el próximo oficialismo no tiene mayoría, lo que implica si o si negociar para que los proyectos emblemáticos de la cartera puedan ser aprobados.

Incluso dentro del deporte su nombre su nombre genera división, algo que dio a entender el lanzador de disco Lucas Nervi en declaraciones a ADN: “Los últimos días han mostrado que no se genera ese sentido de unión en el caso de Natalia. No conozco ni su postura con respecto al deporte ni sus capacidades de gestión para referirme a cómo lo haría como ministra, pero creo que en un ministerio en el que las decisiones afectan de manera más directa, elegir a una persona que no genera un consenso interno ante sus conductas deportivas es dispararse en los pies para el gobierno”.

Si bien le deseo lo mejor a Duco en su desafío al frente del Mindep, las dudas sobre lo que será su hoja de ruta para el deporte chileno junto con la sombra de un dopaje que la debilita como ejemplo de ética deportiva se instalan como elementos claves de una gestión que estará bajo la lupa a partir del próximo 11 de marzo.

Escrito por Daniel Arellano
Foto: ATON Chile

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *