Opinión: Venderse al dopaje

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Un joven Arley Méndez llegó a Chile en el año 2013 como parte de la delegación cubana que participaba en el Panamericano de Levantamiento de Pesas, torneo que se realizaba en la ciudad de Santiago.

El deportista cubano decidió desertar de su delegación y quedarse en tierras chilenas, arracando así su vinculación con nuestro país.

Méndez recibió el apoyo de la Federación Chilena de Pesas (Fechipe) y del Comité Olímpico Chileno (COCH), quienes vieron en el un potencial que podría traer grandes alegrías al deporte chileno.

En 2017, el pesista cubano recibió la nacionalidad por gracia tras una votación unánime del Senado.

Arley Méndez no defraudó la confianza que se le había entregado y comenzó a ganar una importante cantidad de medallas para Chile, tanto en competencias específicas del levantaminto de pesas (sudamericano y panamericano) así como en los Juegos Sudamericanos y en el Mundial de su disciplina.

Pero las cosas comenzaron a ir cuesta abajo desde que obtuvo la medalla de oro en el Mundial de Turkmenistán 2017.

En una conversación con La Tercera en el 2021, Méndez contó que desde antes de ese Mundial venía sufriendo con dolores en una hernia discal. El título en el Mundial le pasó la cuenta con un nueva lersión.

Pese a los dolores, Méndez no paró y siguió compitiendo hasta que en 2019 sufrió la fractura de la tibia derecha, motivo que lo dejó fuera de los Juegos Panamericanos de Lima.

Mendez estaba cansado de alto rendimiento y apuntaba a las autoridades de la Federación y del COCH de no haberlo cuidado, pero el deportista siguió compitiendo principalmente para no perder la beca Proddar.

Tras dar positivo por marihuana que estuvo cerca de dejarlo fuera de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, que se celebraron en 2021 debido a la pandemia de COVID-19, el pesista nacional logró llegar a la máxima cita olímpica donde no logró su mejor presentación porque el dolor de la lesión seguía. Terminado su paso por tierras japonesas, anunció su retiro.

Arley volvió a competir el 2023, siendo parte del Team Chile en los Juegos Panamericanos de Santiago, aunque solo tuvo el visto bueno del TAS unos días antes de la competencia. Esa incertidumbre de no saber si podría participar terminó por pasarle la cuenta, quedando quinto en los 89 kilos varones.

Méndez volvió a acercarse a sus mejores rendimientos en octubre del 2025 cuando ganó la medalla de plata en arranque categoría 88 kilos, volviendo a ganar una presea mundial luego de 8 años.

Parecía que el gran y definitivo retorno de Arley Méndez estaba listo, que el cubano nacionalizado chileno dejaría atrás esos malos días y volvería a encumbrarse entre los mejores del mundo, como alguna vez lo fue.

Sin embargo, esta semana conocimos, con sorpresa, una decisión que no estaba en los cálculos de nadie que sea amante del deporte.

Méndez soprendió anunciando que sería parte de los Enhanced Games (cuya traducción literal es “Juegos Mejorados”), que tendrán su primera versión en Las Vegas, Estados Unidos, durante este 2026.

Estos Juegos son ampliamente rechazados por el mundo y las autoridades deportivas, ya que los deportistas que competirán en ellos estarán autorizados a usar sustancias y métodos tradicionalmente prohibidos bajo el código antidopaje internacional. En otras palabras, sera legal doparse para competir en esta cita deportiva.

El hombre detrás de esta aberración deportiva es el empresario australiano Aron D’Souz, quien tiene el apoyo financiero de figuras vinculadas al mundo empresarial estadounidense, entre ellos nombres asociados al entorno de Donald Trump.

Los premios en dinero son lo que está seduciendo a algunos/as deportistas, entre ellos Arley Méndez, más allá de que sus marcas no serán válidas y su participación los saca, literalmente, del alto rendimiento.

Eso es lo que pasará ahora con Arley Méndez quien, tentado por el tema económico, ha dado su visto bueno para participar en este torneo. Con su decisión no solo ha dicho adiós al alto rendimiento y a ser parte del Team Chile, sino que también perderá todos los apoyos económicos del Estado chileno.

Se ha criticado mucho en los últimos días la decisión del Presidente Electo José Antonio Kast de nombrar como futura Ministra del Deporte a Natalia Duco, a quien aún le pesa la sanción por dopaje que la tuvo tres años fuera de las competencias, una discusión a la que se suma ahora la decisión tomada por Arley Méndez, colocando al dopaje como el gran tema del momento en el deporte nacional.

El pesista nacional no solo ha decidido matar su carrera deportiva sino que también pasar a ser un representante más en esta idea de que todo es válido para ganar.

Con su decisión, Méndez le ha dado la espalda al deporte para ser parte de un «circo» donde lo que vale no es la competencia justa y en igualdad de condiciones sino que la trampa y apoyarse en sustancias ilícitas para ser el mejor.

El pesista nacional da con esto por terminada su carrera deportiva. Será difícil que se le vuelva a aceptar en el alto rendimiento y que vuelva a vestir los colores del Team Chile. Se transformará en un paria, perdiendo todo el respeto que tenía por parte de sus colegas y del mundo deportivo.

Pero el golpe a Arley Méndez puede ser mucho mayor. Ya existen voces que piden, derechamente, quitarle la nacionalidad por gracia. Incluso se presentó en el Senado un proyecto de ley, patrocinado por Luz Ebensperger (UDI), Rafael Prohens (RN), Sebastián Velásquez (FRVS), José Durana (UDI) y Daniel Núñez (PC), que va en esta dirección.

Arley Méndez tendrá ahora que pagar las consecuencias de venderse al dopaje y matar su carrera deportiva.

Escrito por Daniel Arellano
Foto:
Archivo Twitter Team Chile

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