¿Qué hacemos hoy con este nuevo despertar del deporte chileno?

Por José Antonio Lizana

El Team Chile hizo una demostración de coraje, temple y orgullo patrio en los Juegos Suramericanos de Santa Fe 2026, que quedará grabada en las páginas doradas de nuestra historia deportiva.

En las jornadas finales, cuando el cansancio pesaba y el margen de error era nulo, la delegación nacional firmó una remontada histórica. Con un despliegue soberbio de nueve medallas de oro en un solo día, Chile desplazó a Venezuela y conquistó un épico cuarto lugar sudamericano.

Nuestros deportistas no solo compitieron, dejaron el alma en cada cancha, en cada pista y en cada espacio dispuesto para la competencia.

Nuestras guerreras y nuestros guerreros, mojaron la camiseta con la devoción de quienes saben que representan a todo un país, alcanzando una cifra récord que supera en cuarenta y cuatro medallas totales lo logrado en Asunción 2022. Con once oros más que en la edición anterior, el Team Chile quedó a solo un escalón dorado de igualar la gesta legendaria de los Juegos ODESUR Santiago 1986.

El remo y el tenis de mesa volvieron a ser los pilares inquebrantables del triunfo nacional, con una deslumbrante Daniela Ortega que revalidó su estatus de gigante continental. Fuimos testigos del dominio absoluto en la natación artística, la garra inoxidable del vóleibol en ambas ramas, el talento en el tenis mixto y la vigencia eterna de Kristel Köbrich, una deportista que trasciende las épocas.

Es imposible no sobrecogerse con la épica del balonmano masculino, que tras empatar a 27 ante la poderosa Argentina, vio definirse la gloria por la fría y angustiosa diferencia de gol.

Sin embargo, tras los abrazos y la celebración, emerge una pregunta inevitable ¿Qué hacemos hoy con este nuevo despertar del deporte chileno?

Es fácil sonreír para la foto de palacio y recibir con discursos de ocasión, cuando nuestros deportistas llegan con logros y lo dieron todo contra la adversidad.

Hace más de medio siglo, en el continente existía un eje dominante, el histórico «A, B, C» sudamericano compuesto por Argentina, Brasil y Chile. Hoy, el talento y la convicción de nuestras y nuestros atletas nos acercan a esa élite. Pero nos deja una reflexión amarga y a la vez esperanzadora: si el deporte hubiese sido una prioridad de Estado, independiente del color político del gobierno de turno, ¿habríamos caído alguna vez de ese podio?. ¿Seríamos hoy una potencia continental indiscutible?.

La materia prima está ahí. Se encuentra en cada provincia, en cada gimnasio de barrio, en cada pista donde un joven entrena a oscuras por falta de infraestructura. El talento chileno es innegable, pero no puede seguir dependiendo del heroísmo individual, ni del sacrificio familiar.

Hoy corresponde aplaudir de pie esta célebre actuación del Team Chile, rindiendo tributo a quienes sudaron y sangraron por nuestra bandera, pero la verdadera victoria no se mide solo en las medallas de hoy, sino en el compromiso que asumamos mañana.

Esta gran actuación, invita a trazar con visión, inversión y convicción, el mapa del futuro esplendor del deporte de nuestra patria.

José Antonio Lizana es escritor, diplomado en periodismo deportivo, fundador del Colectivo de Escritores Deportivos Independientes y autor de los libros Ceacheí, Rayando la cancha, Mojando la camiseta, Pisando la pelota y Pelota en las redes sociales. En 2009 el Círculo de Periodistas Deportivos de Chile le otorgó el premio “Aporte a la Literatura Deportiva”.

Foto: Archivo Santiago Bahamonde / Team Chile

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