Valentina Carvallo: “Lo único complicado de esta cuarentena ha sido no poder nadar”

Valentina Carvallo (34 años) es una de las más destacadas exponentes del triatlón nacional, en una carrera que tiene como uno de sus grandes hitos ser la primera chilena en ganar el Ironman 70.3 de Pucón.

El Deportero conversó con Valentina para repasar la historia de su carrera deportiva y como ha vivido este tiempo de cuarentena.

¿Como fueron tus comienzos en el deporte? ¿Comenzaste de inmediato con el triatlón o previamente practicaste otra disciplina?

Yo partí con el triatlón recién a los 24 años. De hecho, yo por eso me considero una triatleta diferente porque todos parten desde muy chicos y yo partí recién a mis 24 años, después de haber estudiado educación física, alcancé a trabajar en un colegio como 4 años y después de eso se me ocurrió la idea de correr un triatlón, así por la buena onda.

Como soy profesora de educación física, entonces dije voy a correr un triatlón como para probar otro de los miles de deportes que he hecho en mi vida. Y cuando fui a mi primera carrera, que fue en Brasil, me fue muy bien. Después de eso dije me voy a dedicar un rato a este deporte, porque justo en ese año clasifiqué al Mundial. Fui al Mundial, me fue muy bien. De hecho venía Pucón ese año y yo, patudamente, en la primera vez que iba a correr Pucón, decidí correrla altiro en la categoría profesional. Así que mis inicios fueron muy vieja, en definitiva.

¿Que fue lo que te atrajo del triatlón como disciplina?

El triatlón es un deporte como muy ambicioso y muy competitivo. Uno siempre quiere más. También la intensidad y las ganas de llevar tu cuerpo al límite en cada una de las disciplinas. Es un deporte súper competitivo, donde hay un muy buen nivel Creo que eso fue lo que más me gustó del triatlón.

¿Tienes algún referente o a alguien a quien admires dentro del mundo del triatlón, chileno o extranjero?

La verdad me han hecho millones de veces esa pregunta, pero en realidad no tengo ningún referente. Me gustan todos esos gallos que son apasionados, que llevan sus capacidades al límite, que dan todo en la competencia. No sé, ponte tú, Javier Gomez, un triatleta que es siempre como luchador y me encanta esa gente que lucha por sus sueños.

Hablemos un poco del Ironman de Pucón, una prueba que te debe traer buenos recuerdos.

Para mi Pucón es una ciudad especial. Marcó algo demasiado importante en mi vida. Obviamente, el hecho de haber sido la primera chilena en ganar el Ironman de Pucón, y al año siguiente volver a ganarlo, fue algo que me marcó mucho en mi, en mi vida como triatleta.

Pucón es algo especial, es una carrera especial. Tiene una energía con la naturaleza, toda la gente sale a las calles a alentarte. Para mi siempre ir a Pucón significaba una recarga de energía para todas esas veces que tenía que estar afuera compitiendo sola y me acordaba de todos esos momentos donde tienes todo el público en Pucón, que te grita, que te alienta y que te da mucha fuerza para llegar a la meta.

¿Qué significó para ti, en su momento, ser la primera chilena en ganar el Ironman 70.3 de Pucón?

Increible. Imagínate, llevaba recién creo que dos años dedicada al triatlón, dos años que me había metido por primera vez a una piscina y llegar a ganar una carrera tan importante como el Ironman de Pucón, para mi significó demasiado, demasiado en mi carrera deportiva. Creo que al final esos momentos son los que quedan para siempre. Gané varias carreras, millones de carreras diferentes pero, por el hecho de haber sido la primera chilena, obviamente te marca algo muy importante en tu vida.

Hace un tiempo realizaste un desafío llamado 39 latitudes, que incluso tuvo un documental. Cuéntame un poco sobre como nació y se desarrolló esta idea de correr 16 triatlones, 1 en cada región del país.

El desafío 39 Latitudes partió con un proyecto junto a Red Bull. Nació la idea de hacer un triatlón en cada una de las regiones de Chile. En un principio yo pensaba que eran trece regiones y habíamos planteado hacer un triatlón sprint, que es más corto y finalmente terminamos que eran 16 triatlones, que los íbamos a hacer en los 16 días y en las 16 regiones de Chile, un desafío increíble.

Al principio no sabíamos si el proyecto lo podríamos llevar a cabo, pero finalmente salió un proyecto con mucho éxito, recorrimos todo Chile. Obviamente fue un sacrificio gigante porque, imaginate, lo que era levantarse todos los días a las ocho, correr, después armar campamento, salir a la otra región. Imagínate las distancias entre Arica e Iquique. Fue intenso. Llegábamos todos los días de noche y al otro día a prepararse de nuevo para la competencia. Lo bueno fue que estabamos viajando en un motorhome, acompañada por toda mi familia, de una hermana, mi hijo, mi marido. Eso hizo que fuera todo mucho más fácil. Fue un desafío realmente increíble, que salió con mucho éxito. Para mi significó mucho, mucho, mucho, en mi carrera deportiva.

En el último tiempo has competido en el circuito XTerra ¿Qué te llevó a participar en este formato de competencia y que ha sido lo más complicado para ti en este tipo de carreras?

Así es. El último año corrí XTerra porque después de que naciera mi último hijo, Diego, obviamente era mucho más difícil estar en el proceso clasificatorio a los Juegos Olímpicos de Tokio porque ya estábamos muy encima. Y por lo mismo decidí dedicarme un tiempo al triatlón de montaña, porque siento que el mountainbike es un deporte que te da mucha fuerza, igual que el trail, aparte que me encanta la conexión con la naturaleza.

He sido una persona que he vivido mucho al aire libre y siempre me ha gustado mucho estar en los cerros, en conexión con las montañas, así que para mi ha sido un reecontrarme con la naturaleza, en realidad, porque después de pasar tanto tiempo pedaleando en la ruta, corriendo en el cemento, obviamente otra cosa, así que feliz. Este año el foco ha sido dedicarme full a eso, para poder clasificar al Mundial y poder hacer un buen Mundial, ojalá algún podio, pero tendremos que aplazarlo para el próximo año. Y de todas maneras, obviamente, nunca dejando de lado el Ironman de Pucón y quizás el próximo año algunas carreras del circuito olímpico.

Lo más complicado de este tipo de carreras ha sido tener que aprender en realidad a andar en Mountainbike. Yo andaba en mountainbike de chica, pero es muy diferente andar en mountainbike en una calle que en un sendero, donde es un espacio chico, donde tienes que ir cuidándote de las piedras, donde no te puedes desconcentrar ni un segundo. Yo creo que eso ha sido por lejos lo que más me ha costado, el mountainbike.

¿Cuáles han sido las mayores dificultades que has tenido al momento de compatibilizar el ser madre con ser deportista de alto rendimiento?

La verdad es que para mi ser mamá no ha sido una limitación, para nada. No ha sido nada difícil. Creo que, por el contrario, los niños son un tremendo regalo que uno puede tener en la vida. Creo que para una mamá es lo mejor que le puede pasar en la vida. Es un amor tan incondicional que uno tiene con un hijo que en realidad, al final, sobrepasa todo y hoy día pasaron a ser, obviamente, mi vida y también son mi motivación.

Creo que limitación es dejar de competir nueve meses y después en el postparto también, unos tres meses en que tenís que volver, que tenís que volver a acostumbrar tu cuerpo, obviamente a tomarte las cosas con calma. Yo creo que mucha gente le tiene miedo a compatibilizar el deporte con la maternidad, y para mi no ha sido nada de difícil. Creo que volver a entrenar después de tener un hijo no es tan difícil. El cuerpo tiene memoria, así que en realidad no me ha costado mucho porque el triatlón te enseña a ser una persona estructurada, a tener horarios, a tener disciplina. Y al final, cuando tu tienes eso y manejas tus tiempos puedes compatibilizar las dos cosas. Obviamente cuando eres mamá sientes que no tienes tiempo para nada, porque estás full ocupada con el tema de los niños, pero la disciplina del triatlón te enseña a planificarte bien y ahí yo he podido compatibilizar el entrenamiento con ser mamá.

Es sabido lo complejo que es para el deportista nacional poder solventar su carrera y encontrar auspicios. ¿Cómo ha sido tu experiencia en este tema? ¿Fue complicado llegar a las empresas y obtener auspicios?

En cuanto al tema de los auspicios, yo en realidad he tenido la suerte de encontrarme con marcas increíbles en el camino, que siento que para mi han sido como parte de toda mi carrera deportiva, que me han acompañado en cada momento, en las buenas, en las malas. Me siento muy, muy agradecida y también, obviamente, afortunada de poder tener a los auspiciadores que he tenido durante toda mi carrera deportiva. También agradecida porque me han apoyado en todos los momentos, en los momentos difíciles como en los momentos de gloria. Al final, esto se agradece infinitamente. He tenido lesiones, he tenido guaguas, y me han seguido apoyando. Y en realidad, eso se agradece mucho, mucho.

¿En qué momento de tu carrera deportiva te encontrabas cuando se suspendieron las actividades producto de la pandemia?

La verdad, era justo en el periodo en que íbamos a competir en marzo. Yo tenia que estar ya en un 100% para empezar a competir en marzo, abril. Y empezó todo esto. Nos encerraron, no podíamos salir más a las calles, se empezó a suspender todo y difícil poh, súper difícil.

El año pasado también estuvimos full preparándonos para Pucón. Con todo el tema del estallido social se suspendió, entonces después de eso, pucha, tienes que hacer un click en la cabeza y decir ya, no importa, vuelvo a entrenar. Volví a entrenar en enero full, full, pensando en que en marzo ya teníamos que salir a competir y de nuevo se suspende todo, entonces es difícil igual. Hoy día, obviamente es mucho más complicado entrenar sin un objetivo de por medio. Yo sigo siempre la teoría de que me pongo una meta y entreno para llegar a ese objetivo lo mejor posible, entonces hoy día en realidad me cuesta mucho, si bien puedo entrenar, no tener un objetivo de por medio porque no sabemos cuando se va a levantar todo esto. Por lo menos en triatlón se suspendió todo, todo, todo por el 2020.

¿Qué ha sido lo más complicado de sobrellevar en este tiempo de cuarentena?

En realidad no ha sido tan complicado. Soy una persona que, igual, pasa muchas horas en la casa, tengo mi gimnasio en la casa, tengo trotadora, rodillo, y estoy acostumbrada a pasar harto tiempo, desde que tuve mi primer hijo que en realidad paso muchas horas en la casa. Lo único que no hago ha sido la natación que, obviamente, para mi ha sido lo más difícil no poder nadar. Eso ha sido lo más complicado porque soy una persona a la que le cuesta mucho la natación y que tengo que nadar mucho más que el resto para poder estar a nivel competitivo. Pero el resto, nada, son adaptaciones, he tenido el tiempo para poder estar más con mis niños, para poder entrenar más en la casa. Lo único complicado ha sido no poder nadar.

¿Cómo ves tu carrera hacia el futuro? ¿Te proyectas para los Panamericanos Santiago 2023?

Si, obviamente. Me encantaría pelear por eso. Me encantaría, después de que pase todo esto. Primero el foco es focalizarme en el XTerra pero quien sabe si mañana vuelvo a correr, a la natación, para poder volver al circuito olímpico, obviamente de manera competitiva. No soy de las personas que les gusta ser de la cola pa’ tras así que si no logro llegar a un nivel competitivo, obviamente prefiero hacerme a un lado. Para mi sería un gran sueño poder competir en los Juegos Panamericanos. He estado en Guadalajara, estuve en Toronto y, obviamente, poder participar de los Juegos Panamericanos de Santiago sería increíble.

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Entrevista realizada por Daniel Arellano
Foto: Gentileza Go Big Comunicaciones