Carlos Lobos: “Quiero ser finalista olímpico”

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Cuando restan menos de diez días para que el equitador Carlos Lobos y “Ranco” emprendan su viaje a los Juegos Olímpicos Río 2016, todo su equipo está ultimando detalles para su participación en la cita olímpica.

En esta última etapa, ha estado con dedicación exclusiva en un entrenamiento integral de ocho horas diarias: “este último período hemos estado con dedicación completa desarrollando trabajo de adiestramiento, especialmente cross country y acondicionamiento físico” explica el jinete.

En tanto, ‘Ranco’ sigue su régimen de entrenamiento normal, sólo dos veces al día, Lobos aclara “el caballo no puede entrenar 8 horas diarias. Yo sí, tengo un pool de caballos que tiene la escuela de equitación que aprovecho para saltar y para adiestramiento. En el día estoy montando alrededor de 6 caballos diarios. Tres en adiestramiento y tres en salto, que me ayudan a mantener el ritmo”.

Cabe recordar que el destacado equitador logró los boletos para la justa olímpica, tras alcanzar el primer lugar en las competencias del Circuito Mundial de Concurso Completo de Equitación que se desarrolló en Chile.

‘Ranco’, llegó a las manos del jinete, cuatro meses antes de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011. El destacado equitador declara “fue un caballo que recibí para armar el equipo que participó en los Panamericanos de Guadalajara. Es un caballo que tiene condiciones excepcionales para esta disciplina. Tuvimos buena conexión y nos afiatamos. En esa primera oportunidad, tuvimos un 9° lugar en los Juegos. Después de eso mantuvimos nuestros entrenamientos hasta participar en el nuevo proceso olímpico”.

El binomio compitió en los Juegos ODESUR Santiago 2014, lograron medalla plata y en los panamericanos de Toronto 2015, se ubicó en un meritorio 5° lugar. Ahora van en busca de un destacado resultado en Río 29016.

Cuando ‘Ranco’ llega a las manos de Lobos, la conexión fue casi inmediata “fuimos trabajando y fue dando distintas señales, fuimos progresando pero yo sentí esa conexión cuando participamos en Guadalajara. En esa oportunidad tuvimos sólo 4 meses para lograr la clasificación a Guadalajara, fue un entrenamiento y un trabajo bastante arduo. La conexión se dio de buena forma y lo logramos. Es fundamental saber qué está sintiendo el caballo y que el caballo entienda lo que uno le quiere transmitir. Es el único deporte en que dos seres vivos tienen que ponerse de acuerdo para lograr el objetivo”. No es nada fácil conseguir esa comunión entre ambos, no siempre se da. “En la primera fase del concurso completo, hay jueces que están viendo cuál es el entendimiento que tiene el caballo con el jinete. El grado de aceptación. Si yo quiero que el caballo se detenga, al dar la orden, ésta debe ser imperceptible”.

En tanto, la Federación Ecuestre Internacional tiene tope de edad para los caballos que ejecutan esta disciplina. Lobos manifiesta “producto de la exigencia física que tienen los caballos es hasta cumplir los 15 años. El caballo recién cumplió 12 años, nunca ha estado lesionado, no ha tenido problemas mayores y podría terminar su vida deportiva en el panamericano de Lima”

Las expectativas que tiene este equitador en su primera cita olímpica es “ser finalista en los juegos, creo que ese sería un logro bastante importante para le equitación chilena. Un resultado extraordinario, considerando nuestra realidad nacional, sería llegar a estar dentro de los 15 primeros lugares”, afirma Lobos.

Publicado por Daniel Arellano
Fuente y foto: Prensa COCh

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