Equitador Carlos Lobos se prepara para Río 2016 en Santiago

El destacado equitador Carlos Lobos, 35 años, casado, una hija de 7 años y otro por nacer (a mediados de mayo) es uno de los 29 deportistas que hasta ahora dirán presente en los Juegos Olímpicos de Río 2016. El Mayor de Ejército junto al caballo “Ranco” en el pre olímpico efectuado en Quillota, logró clasificar a la máxima cita deportiva del planeta en la competencia Concurso Completo de Equitación, prueba que contempla adiestramiento, cross country y Salto.

El jinete proviene de una familia con tradición militar. Su padre, oficial de ejército, lo incorporó a los 4 años y, desde entonces, ha sido el único deporte que ha practicado. “Empecé a montar desde niño, partí a las 4 años en Punta Arenas. Mi papá le gusta el deporte ecuestre, es militar”. Luego su familia fue destinada a Arica y siguió en la práctica ecuestre hasta que ingresó a la Escuela Militar en 1997. Una vez en el establecimiento castrense pasó a formar parte del equipo de equitación y fue destinado al regimiento escolta presidencial en San Bernardo de caballería. Postuló al curso de maestro de equitación, obtuvo el primer lugar de la promoción, lo que le permitió integrar los equipos de representación institucional ecuestre.

Fue el primer deportista de la disciplina que alcanzó los boletos para Río 2016. Tras lograr la clasificación, recordó que cada esfuerzo fue sumando durante el ciclo olímpico, no sólo en la parte profesional, sino personal, familiar. Será su debut en unos Juegos. “Fue una emoción bien grande. Se conjugan muchas cosas. Cinco años de preparación que terminaron exitosamente en marzo. Muy importante y emocionado por tener la posibilidad de representar a Chile en los JJ.OO”.

En esta ocasión, el Comité Organizador de Río implementó una barrera sanitaria bastante exigente para el ingreso de los caballos a Brasil, esto por el tema del virus zika. No se permitirá un proceso de aclimatación, ni preparación previa. Ningún corcel podrá ingresar por vía terrestre, sino solamente por vía aérea. Lobos indicó que “los caballos deben ingresar, según el último reporte, máximo una semana y media antes de la competencia. Una vez que terminan su participación, deben salir del país”.

En lo relativo a su preparación para lo que resta para la justa olímpica, el equitador explica “hemos tratado de compatibilizar la parte militar y la parte deportiva para lograr tener la mejor preparación. La hemos definido en distintas etapas. En este minuto, estamos con mi caballo en Santiago, aprovechando las competencias nacionales que se realizan a través de la Federación Ecuestre, todos los fines de semana en la disciplina de Salto y Adiestramiento. A mediados de mayo, el caballo viaja de vuelta a Quillota, permanecerá tres semanas con la finalidad de aumentar la capacidad física y preparar el cross country, que es fundamental. Para mediados de junio, no está definido en un ciento por ciento, participar en Argentina o Uruguay”.

La última etapa, el 26 o 28 julio, “Ranco” volverá a Quillota a realizar la última preparación en fondo, cross country hasta la partida de los juegos, “y así afrontar los Juegos antes de la prueba que será entre el 6 y el 9 de agosto en Río”, señala Lobos.

En cuanto a los resultados que espera alcanzar en la cita olímpica, el jinete de Team Chile es prudente y señala que “me gusta ser bien cauto en ese sentido. Debo participar con mi caballo. No puedo ocupar otro. Para mí sería súper importante y un gran logro, terminar la prueba. Es bastante compleja, muy dinámica, tiene altas posibilidades de que haya eliminaciones o accidentes que complican terminar la competencia completa. Insisto, para mí, un logro muy importante es terminar la prueba y un resultado óptimo para la equitación nacional, finalizar dentro del primer tercio de los 65 participantes que van a estar en Río. Una buena posición estar dentro de los 20 primeros”.

Publicado por Daniel Arellano
Fuente y foto: Prensa COCh