Ignacio Morales sigue preparando su participación en Río 2016

Ignacio Morales no sabe de pausas ni descansos. El deportista que llevará nuevamente al taekwondo chileno a una cita olímpica, donde antes estuvieron Felipe Soto en Sídney 2000 y Yeny Contreras en Londres 2012, se prepara todos los días con jornadas de entrenamiento que alterna entre el Centro de Alto Rendimiento (CAR), el Centro de Entrenamiento Olímpico (CEO) y un gimnasio en Maipú donde practica patadas, golpes de puño y bloqueos como parte de su rutina para Río 2016.

El seleccionado chileno clasificó en marzo al mega evento deportivo, en el Preolímpico realizado en Aguas Calientes, México. Sobre la experiencia, el deportista aún tiene vivo el recuerdo: “clasificar a Río fue una de las emociones más grandes de mi vida, una mezcla de muchas sensaciones y una satisfacción. Cuando se acabó el tiempo en ese combate de verdad me sentí rodeado de una paz, y aunque suene cliché, reviví en mi mente todo lo que pasé para llegar ahí y eso me dejó una sensación de mucha tranquilidad”.

“Nacho”, quien también es estudiante de Ingeniería Comercial en la Universidad Andrés Bello, sintió la doble satisfacción de poder cumplir en dos de los ámbitos más importantes de su vida: “la preparación para este proceso la empecé el 2012 y fue súper difícil para mí porque me obligó a compatibilizar con mis estudios. Pero al final, cuando aprobé todos mis ramos y además logré la clasificación a Río, sentí que fue un proceso de verdad exitoso”.

Para llegar al certamen carioca con la preparación adecuada, Morales se ejercita en la academia Rott TDK, en Maipú, con Juan Carlos Aguayo, cinturón negro quinto dan, quien ejerce como su entrenador y preparador físico. En forma paralela asiste al CEO para combates supervisados por Luis Fredes, el entrenador de la selección chilena de la especialidad. Además, el deportista agrega que “tengo varios torneos en España, Alemania y Francia como eventos preparatorios y además una concentración que será dos semanas antes de los Juegos en México o Argentina”.

Sobre los Juegos Olímpicos, Morales es enfático en señalar la trascendencia del evento, pero no se pierde pensando en lo que pasará cuando se enfrente a rivales de un nivel superlativo, los mejores del mundo. “Río será el evento deportivo más importante de mi vida pero mi filosofía es bajarle el perfil, no darle tanto peso y que en ese momento sea un campeonato más. Al final esto es lo que hago todos los días, patadas, golpes de puño y bloqueos. Mis expectativas son pelear cada combate punto a punto, estando siempre concentrado, y eso estoy seguro que me llevará a hacer un buen torneo”.

Su juventud es una de las fortalezas para proyectarse y con sus 20 años sabe que el próximo ciclo olímpico debiera encontrarlo con un bagaje mucho mayor: “después de Río quiero enfocarme en Tokio 2020 y ahí ya tendría todo un proceso de desarrollo en la categoría 68 kilos”. Antes, eso sí, el deportista se la jugará en julio en el Panamericano específico en Monterrey, donde espera dar un primer golpe con miras a la cita olímpica.

Publicado por Daniel Arellano
Fuente: Prensa IND
Foto: Max Montecinos