Los malos dirigentes

Con gran asombro me enteré a través de un reportaje de Teletrece, de los problemas que suceden hoy en la Federación de Lucha de Chile, donde personas a cargo de esta entidad que ya habían sido acusadas de delitos en el año 2006 (y cuya participación fue comprobada), están volviendo a cometer irregularidades.

De hecho el delito del 2006 fue inventar una lista de presuntos deportistas que venian a un torneo de lucha, acá en Santiago, junto con la compra de implementos que no aparecieron nunca. El problema es que estas personas hoy siguen teniendo cargos importantes en la Federación, y los grandes perjudicados son los deportistas.

Esta situación me lleva a pensar sobre el tipo de dirigentes deportivos que tenemos en nuestro país, y la verdad es que, aunque se ha avanzado, falta un largo trecho por recorrer.

Es bien sabido que en Chile, durante muchos años, los dirigentes a cargo del deporte eran personas completamente amateurs, quienes se dedicaban a esta actividad por gusto o por otros motivos. Pero, sin embargo, no poseían estudios de administración deportiva ni se hacían responsables si se encontraban irregularidades en sus federaciones.

Deportes como el fútbol lo supieron bien en muchas oportunidades, tanto a nivel central como a nivel de clubes, con varios presidentes que trataban a los jugadores más como animales que como deportistas (acuérdense de Bernardo Ulloa, presidente de Lota Schwager, hace no mucho años atrás o bien de la pésima gestión de Reinaldo Sánchez al mando de la ANFP, entre otros).

Algo que también se ha visto en la Gimnasia donde a la Federación se les remataron los implementos por una deuda contraída con una empresa de viajes. El resultado?. Gimnastas entrenando con implementos viejos e inseguros, donde incluso podrían haberse lesionado.

Si hubiera que pensar en los factores que tienen al deporte chileno en su nivel actual, uno muy importante es la mala gestión de muchos de los dirigentes a cargo, los cuales han terminado, en varias ocasiones, perjudicando a los deportistas, a los mismos a quienes después se les exigen marcas y triunfos.

Solamente un cambio radical en la dirigencia chilena, con gente capacitada y que se haga responsable de sus actos frente a la justicia, con una fuerte fiscalización de parte del Estado y de los privados en el uso de los dineros entregados podrían llevarnos a mejorar en algo el nivel del deporte chileno.

Ya es hora de decir basta a aquellos dirigentes cínicos y ladrones, extirpándolos de una vez por todas del deporte nacional.

Escrito por Daniel Arellano
Fuente: Reportaje sobre los problemas en la Federación de Lucha (Teletrece).
Imagen: Canal 13