¿Podemos confiar en Natalia Duco?

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Columna de Opinión
Por Daniel Arellano

Este miércoles se llevó a cabo el Cambio de Mando Presidencial en que José Antonio Kast asumió como nuevo Presidente de la República. Esto también implica la llegada de caras nuevas a los círculos de poder siendo Natalia Duco, nueva Ministra del Deporte, una de ellas.

La designación de Duco no ha sido aceptada en un 100% dentro del mundo del deporte, pensando aún sobre ella la sanción por dopaje recibida en el año 2018 luego de que en un control se detectara la substancia GHRP-6, un estimulante de la hormona del crecimiento, quedando inhabilitada de competir por tres años.

Mientras las autoridades deportivas nacionales entregan palabras de buena crianza, indicando que están dispuestos a trabajar con la nueva ministra, como es el caso de las autoridades del COCH, otros no dudan en expresar su molestia.

Quienes más cuestionan la elección de Duco están relacionados a las políticas antidopaje en nuestro país, indicando que no es ético que una deportista sancionada por dopaje sea hoy la autoridad que, precisamente, tendrá que revisar el financiamiento de la Comisión Nacional de Control de Dopaje generando, por lo bajo, un posible conflicto de interés.

El Panel de Antidopaje es financiado por el Ministerio del Deporte. Se genera una paradoja, porque la ministra va a financiar a la institución que la condenó como deportista”, fueron las palabras de Roberto Dagnino, quien participó como representante de la Comisión Nacional de Control de Dopaje en el proceso sancionatorio de 2018, al diario La Tercera.

Pesará también sobre Duco, en una crítica que se extiende a muchas figuras del gabinete, su total inexperiencia en el área política así como en los recovecos y negociaciones que se realizan en el Congreso para poder aprobar los distintos proyectos de ley. Algo que podría terminar pasándole la cuenta a Duco, quien prácticamente no tiene redes en el poder legislativo.

Su llegada al Ministerio del Deporte tampoco ha estado exento de otras polémicas. Por ejemplo, el haber renunciado a la Beca Proddar recién tras la denuncia realizda por el periodista Juan Cristóbal Guarello en su programa online La Hora de King Kong.

Pero aún quedan dudas sobre como será el trabajo de Duco en el Ministerio del Deporte, más aún en temas complicados como el recorte de 6000 millones de dólares en el gasto fiscal anunciado por el nuevo Gobierno.

Tanto el deporte social como el deporte de alto rendimiento dependen prácticamente en su totalidad de los aportes estatales. Los privados brillan por su ausencia, acorde a la mala mentalidad del empresario chileno, el cual solo suelta el dinero cuando el deportista logra ganar algo, cuando debería ser todo lo contrario.

Al momento de escribir esta columna aún no sabemos cual será la magnitud del recorte en el Ministerio del Deporte así como en el IND ni si afectará a alguno de los programas que se realizan, ya sea en el deporte social y/o en el deporte de alto rendimiento.

Es aquí donde creo que Duco podría vivir una encrucijada entre la necesidad de fondos por parte del deporte nacional y un recorte que podría tocar (no lo sabemos aún) algunos de esos programas de desarrollo.

¿Qué dirá Duco a los deportistas y entidades deportivas de nuestro país si desde los ministerios económicos llega la orden de quitar dineros o cerrar programas que bajo la logica gerencial y con Excel de las nuevas autoridades, no produzcan rendimientos medibles o consideren poco eficientes?.

¿Que pasará con Duco si, bajo esta misma lógica de recortes, el nuevo Gobierno decidiera no seguir apoyando la postulación chilena a los Juegos Olímpicos de la Juventud 2030, con Santiago bien aspectado para ser la sede, simplemente porque lo consideran caro o prefieren priorizar otros gastos en su lógica de «Gobierno de Emergencia»?

¿Podemos confiar en que en estas hipotéticas pero posibles situaciones, Duco defenderá al deporte contra viento y marea o decidirá agachar la cabeza para conservar su puesto?

Son dudas más que respectables ante, repito, una autoridad con nula experiencia en el mundo de la política.

Pero otra situación podría complicar a Duco en su llegada al Ministerio.

A finales de noviembre de 2025 apareció en Instagram una cuenta llamada M720, una startup chilena enfocada en «diseñar experiencias a medida para transformar tu biología, tu mente y tu alma utilizando biohacking, datos y protocolos personalizados«. Duco es fundadora de esta empresa junto al emprendedor nacional Diego Stevens Ibañez.

De acuerdo a una nota de La Tercera publicada en febrero de este 2026, el biohacking es definido como un «movimiento que busca mejorar el funcionamiento del cuerpo humano a través de la evaluación de biomarcadores como la masa corporal, presión arterial, pulsaciones cardíacas, saturación de oxígeno en descanso o glucemia basal, además de hábitos cotidianos«.

«Estos datos, una vez analizados rigurosamente, permiten identificar deficiencias específicas que pueden ser tratadas con metodologías que van desde la implementación de nuevos hábitos, hasta utilización de tecnología de punta como cámaras hiperbáricas, por ejemplo. El foco busca determinar dónde estamos y hacia dónde queremos ir con nuestra salud«, agrega la nota del medio nacional.

El biohacking no solo es ocupado por gente común y corriente sino que también por deportistas profesionales. «Atletas como Novak Djokovic, que sigue una alimentación libre de gluten basada en su perfil genético, o LeBron James, que emplea tecnologías de recuperación muscular como cámaras hiperbáricas y dispositivos de compresión, han demostrado cómo la personalización y el uso de datos pueden marcar una diferencia significativa en su longevidad deportiva y en la calidad de sus entrenamientos«, indica una nota de la Universidad Europea (España).

Llama la atención que Duco esté a cargo de una empresa de este tipo, más ahora que será Ministra del Deporte. ¿Se abre un posible conflicto de interés?. Por ahora no hay mayor información al respecto, además de que Duco borró su referencia como fundadora de la startup en la biografía de su cuenta personal de Instagram y no ha tocado el tema en las veces en que ha hablado con la prensa.

¿Podemos confiar en Natalia Duco? Una respuesta que podría ser positiva (a toda autoridad nueva hay que concederle el beneficio de la duda), pero con muchas reservas. El tiempo dirá que pasará con la ahora máxima autoridad del deporte chileno.

Foto: Gentileza La Tercera

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