Rodrigo “Canuto” Errázuriz buscará completar el desafío Tor des Géants en menos de 90 horas

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“Planear una carrera de Trail Running es como realizar un plan de negocios; es fundamental tenerlo todo meticulosamente organizado”. Así adelanta Rodrigo “Canuto” Errázuriz lo que será su reto más próximo. En su horizonte, el Tor des Géants, desafío para el cual se ha preparado intensamente, donde tras semanas de estudio y organización “Canuto” apuesta por completar 330 kilómetros en menos de 90 horas en la competencia que comenzará este domingo 7 de septiembre en el Valle de Aosta, Italia.

El atleta del team The North Face enfatiza en que el orden es primordial para lograr todos sus objetivos, por lo mismo tiene meticulosamente planificado cuándo, dónde y para qué detenerse.

El Tor de Géant, o Tour de Gigantes es sin duda una de las carreas de montañas más exigentes del mundo. Son intensos 330 kilómetros donde no se admiten errores. Es por esto que Rodrigo “Canuto” Errázuriz también se prepara tanto física como mentalmente para este arduo desafío donde sabe que la concentración es la clave del éxito. Para el alteta del team The North Face, el objetivo principal es lograr llegar a la meta, pero siempre apostando a que sea en menos de 90 horas.

El plan de “Canuto”

Errázuriz es estructurado y tiene muy claro su itinerario; parar en los puestos de control cuando realmente sea necesario y dormir sólo cuando el cuerpo lo necesite es parte de una organización que no acepta errores. Cada minuto de esta competencia es vital, por lo que el deportista nacional tiene preparada la carrera de forma muy estudiada, donde pretende estar al tanto de todos los detalles.

Para Errázuriz las primeras 36 horas de la carrera serán fundamentales. En lo posible, a esta altura “Canuto” deberá haber completado 160K. Aquí es cuando deberá parar por primera vez. Si bien, el corredor nacional señala que se puede ser flexible con el plan, Errázuriz agrega que la idea es apegarse lo más posible a éste.

La carrera cuenta con puestos de control cada 10 kilómetros. Estos, son puestos básicos donde voluntarios entregan líquidos y algunos sólidos básicos a los corredores. Cada 50K hay puestos de control con bases completamente equipadas, que incluyen masajistas, comidas calientes y literas para dormir, entre otras cosas.

El plan de “Canuto” consiste en no parar hasta el tercer puesto de control completamente equipado, donde dormirá por primera vez en la carrera -aproximadamente una hora-. Canuto señala que es fundamental esa hora de sueño, puesto que “se logra engañar al cuerpo para así continuar corriendo”.

Tras la hora de descanso viene una de las partes más complejas; volver a poner el cuerpo en marcha. Luego de la primera parada, 52 kilómetros separarán a Errázuriz del segundo puesto de descanso. En el Kilómetro 200 “Canuto” pretende volver a cerrar los ojos por una hora. Tras eso, correr 36 kilómetros más para volver a dormir 60 minutos. Hasta ahí, van 236K. El minucioso plan, detallado en una planilla culmina con una parada más en el kilómetro 283 contemplando la última hora de descanso, para ahí dar el último impulso hasta cruzar la meta en el kilómetro 330.

Si bien, el detalle de la planilla muestra un total de 92 horas para recorrer los 330K, “Canuto” Errázuriz enfatiza en que “Si bien la idea es apegarse al plan, la idea es que este falle, para así poder terminar la competencia en 90 horas y no en las 92 como está estipulado”.

Publicado por Daniel Arellano
Fuente y foto: Comunicado de Prensa

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