Un estadio para el tenis

El próximo 19 de noviembre comienza en nuestro país el Mundial de Fútbol Femenino Sub 20 para el cual el gobierno ha destinado una millonaria inversión para la reconstrucción de los estadios de Coquimbo, La Florida, Chillán y Temuco.

Por lo que se ha visto están quedando realmente espectaculares, con instalaciones de primer nivel. Ya era hora de ponernos al día en este aspecto y dejar atrás los estadios en condiciones deplorables que hay en gran parte del país. Además, se contemplan más recursos para reacondicionar recintos deportivos en otras ciudades.

En tanto, el tenis cada vez que se disputa Copa Davis debe a buscar una ciudad donde jugar y comienza la construcción de la cancha y la instalación de las tribunas. Ya sucedió en La Serena y hace poco en Antofagasta. Un vez que terminan los partidos todo se desarma y no queda nada, el dinero se gasta y no se invierte.

El tenis no merece esa situación. Se ha ganado la construcción de un estadio definitivo. Con una mínima parte de lo que se invertirá en el fútbol, se puede lograr un recinto moderno que permita no sólo jugar Copa Davis, sino también torneos ATP.

Viña del Mar aparece como la ciudad indicada ya que se podría aprovechar para el torneo de los hermanos Fillol y para las escuelas de tenis de la ciudad.

Sin embargo, no se puede pedir que toda la inversión la realice el estado, la empresa privada también deben estar dispuesta a aportar y no esperar los resultados para apoyar al deporte. Lo que se ha hecho con el recinto del Parque O’Higgins es un buen ejemplo de lo que se puede conseguir.

Mientras, el Court Central del Estadio Nacional sigue esperando una renovación completa que lo deje en condiciones de ser ocupado para eventos de jararquía internacional.

Escrito por Daniel Arellano